El Perú se ubicó entre los 10 países con mayor complejidad para realizar negocios, de acuerdo con el reciente reporte ‘Global Business Complexity Index’ (GBCI), elaborado por la firma TMF Group.
Gerald Arosemena, Country Manager para Perú y Bolivia de TMF Group, explicó que en esta edición la agenda del reporte ha estado marcada por la adopción de procesos digitales.
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En el caso del Perú, sostuvo el documento, si bien el país se ha centrado en la digitalización para mejorar su resiliencia comercial, aún se enfrentan distintos problemas.
Esto debido se han implementado nuevos requisitos y procesos fiscales, por lo que las empresas deben mantener ágiles y actualizados los sistemas de cumplimiento.
Asimismo, se mantienen procesos en los que se requiere la presencia física, en vez priorizar la virtual.
Para Arosemena, esta coexistencia entre procesos virtuales y físicos limitan la eficiencia de los esfuerzos del país por avanzar en la digitalización en favor del sector empresarial.
“La digitalización de trámites corporativos y de procesos notariales y registrales no avanza a un ritmo adecuado. Esto afecta mucho a las pequeñas y medianas empresas (pymes). También a las corporativas e internacionales, pero más a las pymes”, comentó.
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Otro punto, sostuvo, es que aún no se tiene una interoperabilidad de alto impacto entre las plataformas gubernamentales.
Arosemena recuerda que hay otros factores que siguen vigentes y contribuyen a que hacer negocios en el Perú sea complejo. “La incertidumbre política es un factor casi estructural en Perú. Esto puede demorar las grandes decisiones en el país”, apuntó.
Además de ello, hay aspectos como cambios en la legislación laboral o la rigidez laboral.
Por otro lado, Arosemena señaló que el Perú cuenta con un potencial para la atracción de capitales por contar con sectores estratégicos y sólidos como la minería, la agroexportación, pesca e infraestructura. A ello se suma un bajo nivel de inflación, la estabilidad de la moneda local y la independencia del Banco Central de Reserva (BCR), lo que genera un respaldo a la inversión extranjera.
Además de Perú, entre los 10 países más complejos para hacer negocios se encuentran México (puesto 2), Brasil (3), Colombia (6), Bolivia (7) y Argentina (9).
En ese sentido, Arosemena sostuvo que un aspecto que se refleja en estos países es la problemática en la burocracia y la rigidez para realizar reformas laborales y fiscales. Esto afecta, por ejemplo, la posibilidad de realizar operaciones transfronterizas, agregó.














