América Latina celebra un festival de cine dedicado a Mamoru Hosoda, uno de los cineastas más reconocidos de la animación japonesa. La programación reúne cuatro títulos muy celebrados de su filmografía: “La chica que saltaba a través del tiempo” (2006), “Summer Wars” (2009), “Los niños lobo” (2012) y “Mirai: mi pequeña hermana” (2018). Los reestrenos se proyectarán en la cartelera peruana en mayo.
América Latina celebra un festival de cine dedicado a Mamoru Hosoda, uno de los cineastas más reconocidos de la animación japonesa. La programación reúne cuatro títulos muy celebrados de su filmografía: “La chica que saltaba a través del tiempo” (2006), “Summer Wars” (2009), “Los niños lobo” (2012) y “Mirai: mi pequeña hermana” (2018). Los reestrenos se proyectarán en la cartelera peruana en mayo.
Festival de películas de Mamoru Hosoda
Fechas
“La chica que saltaba a través del tiempo” (2006) y “Los niños lobo” (2012) se reestrenan el 7 de mayo.
“Summer Wars” (2009) y “Mirai: mi pequeña hermana” (2018) se reestrenan el 21 de mayo.
Festival de Mamoru Hosoda tiene reestrenos en cartelera de Cinépolis y Cineplanet.
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El festival abre con “La chica que saltaba a través del tiempo”, la más entrañable del ciclo. Cumple 20 años y vuelve a las salas con su historia de Makoto, una estudiante que descubre que puede viajar al pasado y usar ese poder para corregir errores, repetir momentos felices o esquivar problemas.
El ciclo también recupera otros tres hitos de la trayectoria de Hosoda. “Summer Wars” enfrenta a una familia enorme y caótica con una crisis digital en OZ, una realidad virtual que pone en jaque al mundo entero. “Los niños lobo” sigue a Hana y a sus hijos Ame y Yuki, marcados por una doble naturaleza entre lo humano y lo salvaje. Y “Mirai: mi pequeña hermana” observa el crecimiento de un niño celoso de su nueva hermana, en un viaje íntimo donde el tiempo abre puertas dentro de la familia.
“Para Hosoda, las situaciones, en las que se contraponen emociones, son oportunidades narrativas. La impronta realista acaba siendo insuficiente para plasmar la complejidad humana. Lo hemos visto transitar por películas de franquicias como ‘Digimon’, ‘One Piece’, ‘Doremi’ o ‘Sailor Moon’ para, luego, involucrarse en adaptaciones del novelista japonés Yasutaka Tsutsui y, poco a poco, desarrollar proyectos originales cada vez más osados”, dice el Tadeo Palacios, investigador del Centro de Estudios Orientales de la PUCP.
“El director japonés apuesta por explorar la modernidad y sus abismos. Aborda los dilemas de una época en la que es muy fácil que los sujetos pierdan la noción de los vínculos. Así, problemas y tensiones profundamente mundanas se dotan de un armazón narrativo. Se encausan en historias de viajes en el tiempo, entornos del ciberespacio, el ‘dark fantasy’ (fantasía oscura), como sucede en su película de 2026, ‘Scarlet’, dinámicas del gaming o el RPG (videojuegos) e incluso ficciones en las que el monstruo, la animalidad, la licantropía y los dilemas de las relaciones interespecie cobran especial atención”, agrega.
“He recurrido a la literatura clásica y a la historia, para usarlas como lente para observar el estado actual del mundo”, dijo Hosoda en una entrevista. Esa frase resume bien su cine, donde lo cotidiano se mezcla con lo fantástico sin perder la cercanía humana. Hosoda ha sido leído incluso como un heredero de Hayao Miyazaki, aunque, en su caso, está más atento a las tensiones entre lo virtual y lo íntimo.
“Considero que Hosoda se aleja de los mundos fantásticos de Hayao Miyazaki y de la idea romántica y de conexión de otro director japonés Makoto Shinkai. Su observación de la sociedad es más terrenal, aguda y basada en lo cotidiano. Siguiendo con la idea de la familia y de las relaciones interpersonales como un tópico importante en sus películas. A Hosoda, le interesa explorar las emociones de los individuos más que narrar grandes épicas”, agrega la literata e investigadora de la cultura asiática, Daisy Saravia.
Mamoru Hosoda, director de «Mirai», nominada a Mejor película animada en 2019. (Foto: AFP)
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“Scarlet”, estrenada en Perú este año, se conoce como una de las películas más oscuras de la filmografía de Hosoda. La historia sigue a Scarlet, una princesa guerrera medieval obsesionada con vengar el asesinato de su padre a manos de su tío Claudius. Tras fracasar y quedar herida, despierta en un limbo conocido como el “Land of the Dead” o “Otherlands”, un espacio suspendido entre la vida y la muerte donde conoce a Hijiri, un joven paramédico del Japón contemporáneo, que intenta convencerla de romper el ciclo de odio y violencia. Inspirada libremente en “Hamlet”, aparecen figuras derivadas de la obra de Shakespeare, como Polonius, Laertes y Gertrude.
Además, esta película de Hosoda confirma que el director japonés está intentando llevar su cine hacia territorios más sombríos, violentos y existenciales. “Él sabe negociar entre presentar esta tendencia actual, que es una narrativa oscura o postapocalíptica. Lo hace con personajes en desarrollo personal, los cuales sabe crear. A nivel visual y técnico, es mucho más osado al presentar la espectacularidad. Sentí un parecido entre el personaje de Scarlet y el protagonista de su otra película ‘Belle’, de 2021. Pero, quitando los dragones y mundos construidos, el cineasta japonés vuelve a los temas típicos que son parte del universo de las familias”, dice Saravia.
¿Qué películas ver en el cine este año? En lo que va del 2026 (artículo publicado en mayo), títulos como “La novia del diablo”, “Scream 7” y “Exit 8” —thriller psicológico japonés basado en el popular videojuego homónimo— han mantenido vivo el interés por relatos oscuros, sobrenaturales y cargados de tensión. Por su parte, “Scarlet” no está en el género de horror, pero dialoga con una sensibilidad más sombría.
“Tanto en Corea como en Japón y China, el tema del horror y fantasmas es un tema frecuente en su cine y literatura”, comenta Ricardo Sumalavia, escritor y doctor en Letras, con especialidad en ficción coreana.
“La diferencia de la ficción de Asia con América Latina es que, para ellos, los monstruos, los aparecidos o los fantasmas no son 100% malignos, sino habían momentos de arrepentimiento o duda. El demonio que, antes de serlo, fue un ser quizás bondadoso. A la audiencia asiática les gusta eso, porque es parte del equilibrio de la naturaleza entre los monstruoso y lo hermoso, que se complementan. Eso influye en las tendencias latinoamericanas: que las monstruosidades son una manera de abrazar nuestros propios temores”, agrega Sumalavia.
Durante las semanas del Festival Mamoru Hosoda, además, la competencia en cartelera seguirá marcada por ese tono. El 7 de mayo compartirá espacio con “El Bufón 2”, “La posesión de la momia” y la película peruana “La Niña”; mientras que hacia el 21 de mayo coincidirá con estrenos como “Dolly”, “Obsesión” y “El pasajero del diablo”. Espacio para explorar el miedo y la oscuridad hay por de más.