El conflicto geopolítico que ha presionado al alza los precios internacionales del petróleo llevó a Latam Airlines Group a actualizar sus previsiones para este año, en un contexto en el que la aerolínea reportó sólidos avances en utilidad neta y capacidad durante el primer trimestre.
“Latam inició el 2026 manteniendo la tendencia de 2025 y consolidando su desempeño financiero, con un crecimiento sostenido en ingresos, márgenes y generación de caja. Esta solidez, impulsada por una red diversificada, el avance del segmento premium y una estructura de costos eficiente, nos otorga la flexibilidad necesaria para gestionar la volatilidad del combustible y la incertidumbre hacia el resto del año”, señaló Ricardo Bottas, CFO de la compañía.
No obstante, de cara al segundo trimestre, la firma anticipa un escenario más ajustado. Si bien no prevé pérdidas, estima que el margen se ubique en el rango de ‘mid to low single digits‘. En línea con ello, revisó a la baja su proyección de Ebitda ajustado, que ahora se sitúa entre US$3.800 millones y US$4.200 millones, frente al rango previo —establecido a finales de 2025— de entre US$4.200 millones y US$4.600 millones.
Bottas explicó que esta revisión incorpora nuevos supuestos sobre el precio del combustible, que se ubicaría en torno a US$170 para el segundo y tercer trimestre, y en US$150 para el cuarto trimestre. Bajo el primer escenario, Latam proyecta un impacto adicional superior a US$700 millones en el costo de combustible durante el segundo trimestre, luego de haber registrado un efecto de US$40 millones en el primer trimestre del año.
En términos de capacidad, la compañía también realizó ajustes puntuales para el segundo trimestre. “Hemos reducido cerca de 2% de nuestra capacidad, pero se trata de una medida específica, no de un cambio estructural”, precisó el ejecutivo.
Sin embargo, advirtió que, de mantenerse los actuales niveles del precio del combustible, el impacto podría extenderse a toda la industria aérea. “Si este escenario continúa, podría afectar de manera más generalizada y con mayor intensidad”, sostuvo.
Durante el primer trimestre, la capacidad de la aerolínea creció 10,4% y movilizó cerca de 23 millones de pasajeros. En ese periodo, la empresa recibió cuatro nuevas aeronaves —de un total de 41 previstas para el cierre del año—, mientras que los ingresos del segmento premium representaron el 27% de los ingresos por transporte de pasajeros.














