El nuevo apoyo que el Gobierno prepara para Petro-Perú continúa generando cuestionamientos. Esta vez, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) alertó sobre las implicancias fiscales de que el Estado vuelva a respaldar financieramente a la empresa, incluso asumiendo el rol de garante de nuevos préstamos por hasta US$2.000 millones.
El nuevo apoyo que el Gobierno prepara para Petro-Perú continúa generando cuestionamientos. Esta vez, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) alertó sobre las implicancias fiscales de que el Estado vuelva a respaldar financieramente a la empresa, incluso asumiendo el rol de garante de nuevos préstamos por hasta US$2.000 millones.
“La crisis financiera de Petro-Perú es conocida desde hace varios años; sin embargo, ya no resulta sostenible continuar otorgándole fondos o garantías ante la ausencia de evidencias de que se estén implementando medidas para corregir su situación económica y operativa, así como avances concretos en su proceso de reestructuración y fortalecimiento de la gobernanza corporativa”, señaló el gremio minero-energético en un comunicado.
La SNMPE indicó que Petro-Perú no puede seguir operando en función del apoyo financiero del Estado, pues ello implica destinar recursos que podrían orientarse a mejorar servicios esenciales como salud, educación y saneamiento, especialmente para la población en situación de pobreza extrema. En ese contexto, recordó que entre 2017 y 2024 los respaldos estatales superaron los US$5.225 millones.
“Hemos reiterado en diversas oportunidades la importancia de que la petrolera estatal compita en igualdad de condiciones con los demás agentes del mercado, tanto en el segmento upstream como en el downstream”, indicó el gremio. Asimismo, advirtió que varios lotes petroleros entregados a Petro-Perú en los últimos años permanecen paralizados o registran bajos niveles de producción.
La entidad también señaló que, con el paso de los meses, se ha debilitado el respaldo político a los objetivos planteados en el Decreto de Urgencia N.° 010-2025, que buscaba una solución integral para la crisis de Petro-Perú. Añadió que la inestabilidad de la empresa se ha profundizado debido a los continuos cambios en el directorio y a la adopción de medidas de carácter temporal.
Por otro lado, la SNMPE informó que la deuda pendiente del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) con las empresas hidrocarburíferas que operan en el país supera actualmente los S/900 millones. Según indicó, esta situación afecta la predictibilidad del sector y limita el funcionamiento adecuado de este mecanismo, diseñado para mitigar el impacto de la volatilidad de los precios internacionales de los combustibles.
Finalmente, el gremio sostuvo que la reactivación del sector hidrocarburos debe ser una prioridad nacional y que, para lograrlo, se requieren medidas claras y urgentes que impulsen la recuperación de la industria, acompañadas de una política activa de promoción de inversiones y de acciones orientadas a fortalecer la seguridad energética del país.












