Un tribunal en California inició el juicio entre Elon Musk y Sam Altman, en un caso que busca determinar si el magnate fue engañado sobre el rumbo de OpenAI, en medio de una disputa que pone en juego el modelo y el futuro de la compañía.
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Además de los propios Altman y Musk, se espera que hable Satya Nadella, presidente ejecutivo de Microsoft, socio estratégico de OpenAI, compañía que también ha sido demandada por Musk en este caso.
Desde la otra parte, OpenAI rechaza las acusaciones y afirma que la demanda busca que Musk tome el control de la compañía y también así poder desarrollar en plenitud su propia empresa de inteligencia artificial, xAI. La empresa insiste en que su objetivo sigue siendo desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad, pese a operar bajo un modelo híbrido.
Actualmente, OpenAI funciona con una estructura particular: una entidad matriz sin fines de lucro que supervisa una empresa con fines limitados, lo que le permite atraer inversión privada —como la de Microsoft— sin perder, en teoría, su misión original.
El juicio se desarrollará en dos fases: primero se determinará si hubo irregularidades y luego se evaluarán posibles reparaciones. El veredicto del jurado será consultivo y la decisión final recaerá en la jueza. Se espera que esta primera etapa concluya en mayo.
El caso se produce en un momento clave para OpenAI, que analiza una eventual salida a bolsa mientras enfrenta mayor competencia y crecientes cuestionamientos sobre el impacto y la gobernanza de la inteligencia artificial.













