El nuevo radar meteorológico de Piura entró a su fase de marcha blanca, desde este 20 de abril. Este dispositivo tiene como objetivo optimizar la vigilancia climática y evitar desastres, ante la ocurrencia de lluvias intensas registradas en el norte del país.
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Según el Minam, esta inversión tecnológica es de vital importancia para salvaguardar la vida de los habitantes y mitigar las pérdidas económicas derivadas de desastres climáticos.
En los próximos dos meses, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) supervisará el funcionamiento del radar. A su vez, se brindará instrucción especializada para el personal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).
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Una vez culminado la marcha blanca, se formalizará la transferencia del dispositivo al Senamhi, que será el ente encargado de la operación total y el procesamiento de la información meteorológica para la emisión de alertas oficiales en la región.
El radar meteorológico instalado en Piura inició hoy, 20 de abril, su fase de marcha blanca, la cual se extenderá por un periodo de dos meses, como parte de la estrategia del Ministerio del Ambiente (Minam) para fortalecer el monitoreo climático y mejorar la capacidad de respuesta frente a lluvias intensas en el norte del país.
La implementación de esta moderna herramienta tecnológica permite observar en tiempo real el comportamiento de las precipitaciones y anticipar posibles emergencias en la región.
Este radar constituye el componente principal del Sistema de Alerta Temprana para las cuencas de los ríos Piura y Chira, zonas históricamente vulnerables a inundaciones. Con su puesta en funcionamiento, el país refuerza su capacidad para detectar oportunamente eventos extremos, como lluvias intensas y crecidas de ríos, reduciendo el riesgo para miles de familias.
Para el Ministerio del Ambiente, invertir en monitoreo climático y en sistemas de alerta temprana permite mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, proteger la vida de las personas y reducir los impactos económicos y sociales que generan los desastres.
La tecnología del radar permitirá monitorear la intensidad y desplazamiento de las lluvias en un radio de hasta 250 kilómetros, generando información precisa para emitir alertas oportunas. Así, autoridades y ciudadanía podrán tomar decisiones informadas y actuar con anticipación ante posibles eventos climáticos adversos.
Durante la fase de marcha blanca, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) estará a cargo del radar y de la capacitación del personal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). Concluidos los 60 días y formalizada la entrega del sistema, la operación quedará bajo responsabilidad del Senamhi.














