Más de 27 millones de peruanos están llamados este domingo 12 a las urnas para enfrentarse a las elecciones más difíciles de la historia. Una jornada de votación sin precedentes por múltiples razones. Nunca antes se había tenido 37 organizaciones políticas en carrera —35 de ellas con aspiración presidencial— en una elección general. Tampoco se habían tenido cinco elecciones en simultáneo en una misma jornada.
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Los cargos en disputa
En total, son 198 las autoridades que se elegirán para el quinquenio 2026-2031. En el caso del Ejecutivo, se elegirá a un presidente y dos vicepresidentes, aunque todo apunta a que ello se definirá en un balotaje el 7 de junio, debido a la fragmentación.
A lo largo de toda la campaña, ninguno de los 35 candidatos presidenciales logró superar el porcentaje de indecisos, que en la última encuesta de Datum Internacional —antes de la veda electoral— se ubicaba en 16,8%. Para ganar en primera vuelta, una fórmula presidencial debe obtener más del 50% de los votos válidos.
En donde no hay segunda vuelta es en la conformación del Congreso. Del proceso electoral de este domingo —en el que se espera la apertura de 92,766 mesas de sufragio— saldrán los primeros 60 senadores y 130 diputados del sistema bicameral del siglo XXI.

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Y, por primera vez desde 1990, candidatos presidenciales competirán también voto a voto por un escaño en el Congreso. Veintiún postulantes lo hacen al Senado, entre ellos Rafael López Aliaga, Vladimir Cerrón, César Acuña, José Williams, Mario Vizcarra y Ricardo Belmont.
Otros seis lo hacen a la Cámara de Diputados, como Roberto Sánchez, George Forsyth, Ronald Atencio y Enrique Valderrama. En la misma jornada, además, se elegirán a los cinco representantes ante el Parlamento Andino.
El peso del voto ciudadano
Sin embargo, la complejidad de la elección no hace sino volver aún más determinante el rol de cada uno de los 27 millones 325 mil 432 peruanos llamados a las urnas. En 2021, con casi seis millones y medio de peruanos que no votaron, el ausentismo terminó siendo decisivo en el ajustado cara a cara entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori. Un resultado tras el cual el país tuvo cuatro jefes de Estado en un período en el que solo debió tener uno.

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“El elector es la piedra angular. El ausentismo en las elecciones pasadas hizo la diferencia, inclinó la balanza de un lado a otro. Si hay ausentismo, si no hay personeros, si los miembros de mesa actúan irregularmente y si el voto no es un voto responsable, lo que vamos a tener entonces es, lamentablemente, un pésimo resultado”, expresó a este Diario el analista político Enrique Castillo.
Incidió en que la participación de los políticos en una elección no es nada sin los electores; incluso —remarcó— se podría no tener tantas listas de candidatos o llegar a no tener políticos. “Pero si no se tiene electores, el sistema democrático colapsa”, advirtió.
En símil, José Tello, exministro de Justicia y presidente del Instituto Aklla Perú, resaltó en diálogo con El Comercio que la participación ciudadana no solo pasa por acudir a las urnas, sino por ejercer un voto responsable. Señaló que resultaba preocupante que, en medio de este contexto electoral, pueda persistir un porcentaje significativo de indecisos.
“El indeciso significa que no va a ir a votar, el que va a ir a votar en blanco o el que puede viciar su voto. A estas alturas, es importante que todos los peruanos votemos y optemos por alguna opción política. Y si lo vamos a hacer, es importante que se vea el paquete completo; es decir, presidencia de la República, pero también diputados, senadores y parlamentarios andinos”, sostuvo Tello.
Ello —destacó— pues el Ejecutivo y el Legislativo deben tener una mayor y mejor sinergia, y que cualquier gobierno que se instale necesita contar con una bancada oficialista con capacidad de respaldar las políticas de Estado. “No podemos tener un gobierno debilitado frente a un Congreso totalmente galopante”, expresó.
Además, Tello subrayó que este domingo, tras el cierre de las mesas de votación, los peruanos asistirán también a presenciar literalmente una “pérdida de inscripción masiva de partidos políticos” que no superen la valla.
“En el transcurso de las horas se va a saber las decenas de partidos que van a desaparecer a partir de enero de 2027; y eso lleva a otra reflexión importantísima: no debemos apostar más por el modelo de competitividad electoral, porque lo único que vamos a tener es más marcas electorales, más partidos ómnibus, más maquinarias electorales de un uso y descarte”, sostuvo.
Por ello, acotó que “urge la necesidad de una reforma legal” que permita generar institucionalidad en el sistema de organizaciones políticas, por ejemplo, habilitando a que los partidos y movimientos puedan optar por no postularse hasta en una elección. “Pero generar institucionalidad. Porque los partidos y los movimientos tienen que ser representativos de la población, tienen que estar legitimados ante la población”, comentó.
Por otro lado, Enrique Castillo también apuntó que el retorno a las dos cámaras representa una posibilidad de un mejor manejo y un mejor filtro de las decisiones en el Congreso. Sin embargo, ello solo dependerá de su conformación. Si las iniciativas de la cámara baja —remarcó— son débiles, mal interesadas o responden a intereses oscuros, lo que llegará al Senado será de baja calidad.
“Entonces, si bien es una oportunidad, también puede ser un riesgo. Podríamos estar hablando de una crisis que podría explotar a los seis meses de instalar el nuevo gobierno y podríamos volver a hablar de vacancias o de renuncias al más alto cargo de la nación”, aseveró.
El escenario es incierto. Por lo pronto, se llega al día de las urnas con el 58,96% de los 834.660 miembros de mesa capacitados, según cifras oficiales de la ONPE a las que accedió este Diario al cierre de este reportaje. Lo que permite estimar que, en la práctica, alrededor de 4 de cada 10 acudirían a cumplir su función sin capacitación previa a las elecciones más complejas.

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A ello se suma un antecedente preocupante. El porcentaje de miembros de mesa que efectivamente se presentan ha venido reduciéndose, pasando de 84,1% en el 2006 a 61,4% en el 2021. Es decir, en la última contienda, solo seis de cada diez cumplieron con ejercer sus funciones.
Las elecciones ya están en marcha —según informó la Cancillería, la votación se inició en Nueva Zelanda desde las 2:00 p.m. del sábado (hora peruana) y dos horas después en Australia—. Sin embargo, lo que se escriba sobre el próximo quinquenio está en manos de quienes acudan a votar.














