Hace cuatro años estuvo a punto de retirarse de la marcha atlético y, hoy, cinco años después levanta una medalla de oro en los 21 de marcha atlética en Eslovaquia, tras vencer a una bicampeona mundial como Kimberly García. Evelyn Inga (27 años) sueña con llegar a lo más alto de la disciplina, entrena en el equipo de la mexicana Alegna González, campeona mundial y finalista olímpica, y aspira tocar la gloria en los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. En entrevista con DT, nos cuenta su preparación, su lucha consigo misma, su personalidad, Kimberly y los próximos retos.
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-Las lesiones…
Sí, el año pasado he afrontado lesiones, por lo que este año he empezado con calma, tranquilidad y creo que, no tener tanta esa presión en la cabeza, hace de que se disfrute mejor.
-También estás una edad un poco más madura, ¿no? Tienes 27 años y… de los errores se va aprendiendo para mejorar en el camino profesional.
Sí, de todas maneras. La experiencia nos ayuda muchísimo y nos da capacidad también.
-¿En qué más que en qué más ha mejorado Evelyn Inga?
Creo que he saltado y acelerado algunas etapas en mi preparación, desesperada con esa expectativa tan fuerte que tenía y a veces te juega una mala pasada cuando las cosas no salen como te esperas y te genera frustración, Entonces, yo creo que ahora me ha ayudado muchísimo el trabajo psicológico, el apoyo de mi familia y mi conciencia. Si bien es cierto, tengo más apoyo que antes, todo eso se acumula, te sientes más comprometida contigo misma, con el país y yo creo que eso juega en contra del mismo deportista: la presión interna que tenemos. Así que este año, me dije: “Bueno, yo sé lo fuerte que soy, lo capaz que soy y las cualidades que tengo”. Ahora voy a seguir trabajando con esa misma actitud y enfoque, pero sin dejar de disfrutar, sin dejar de hacerlo por mí y, sobre todo, ir a demostrarme en el primer lugar.
-Eres bien autoexigente contigo misma, ¿no?
Sí, por ejemplo, estaba en Huancayo y mi entrenador es de México, entonces, me enviaba el plan de entrenamiento y tengo un asistente allá para que me apoye. Y había días en que no me salía como me pedía el entrenador y, como yo sentía que debía hacerlo, me subía uno o dos segundos y ya estaba estresada. Me decía: “Oye, estamos empezando el año”. Y sí, creo que eso nos caracteriza a los deportistas de nivel, queremos ser perfeccionistas y exigentes.
-Tras la medalla de oro en Eslovaquia, ¿cuál es la planificación para el resto del año?
Está la Copa del Mundo por equipos, que es en Brasil y los Juegos Sudamericanos en Argentina, en septiembre. Esas dos competencias son de alto nivel, que las voy a considerar para llegar en buen estado de forma física y mental. En mayo, voy a tener otras competencias en Europa. Son preparatorias, que obviamente siempre queremos dar lo mejor e ir a ganar, pero si es que no sale, yo creo que es porque hacemos diferentes estrategias: para ir a competir con nuestra marca y con atletas que están en nuestro mismo nivel. Así que todo eso que influye para seguir ganando confianza y seguridad. El pues viene un año recargado de competencias: tenemos el Mundial de Atletismo y los Juegos Panamericanos. Ese es el salto que nos dan a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Entonces, yo creo que debería llevarlo de esta manera como la vengo haciendo: inteligente y tranquila. Tengo las ganas de poder lograr una medalla mundial.
-¿Qué viene en tu mente cuando consigues esa medalla de oro en Eslovaquia?
Honestamente, siempre lo tomo tranquila y lo voy asimilando al día. Hay mucha gente que me escribe, felicita y uno no acaba de entender lo grande que sigue siendo lo que puede eh conseguir y lograr. Entonces yo digo: “Wow, no le he ganado a cualquier deportista.” O sea, es Kimberly, la mejor atleta peruana que ha tenido nuestro país o que tiene. Yo la respeto mucho, la admiro y, al superarla, me da confianza de que también estoy muy cerca de poder lograr las cosas que ella ha hecho, como ser bicampeona mundial. Me gustaría también alcanzar eso y digo: “Bueno, estoy por buen camino.”

Evelyn Inga quedó en el octavo lugar en Marcha Atlética en los Juegos Olímpicos de París 2024. (Foto: Lima Expresa)
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Ahora que lo mencionabas, ¿hacen estrategia a la hora de las carreras?
Durante la carrera, no trabajamos ten equipo, a veces no hablamos ni nada. Yo considero que de una u otra manera es la motivación, estuvimos juntas en el Mundial de Turquía, íbamos a hacer el 1-2 y ahí es donde me sancionaron y quedé cuarta. Ella misma motiva, yo no podría dejarme ganar por ella. Otra deportista de nuestro país, te impulsa a de que sigas mejorando el nivel.
Por ejemplo, en ese campeonato mundial fuimos subcampeonas mundiales por equipos y ahora tenemos la oportunidad de ubicarnos en el podio mundial. Somos tres marchistas muy fuertes, top 10 del mundo que tiene el país. Entonces, qué alegría de que este en esta época, en esta temporada, se halló parte de esta historia de la marcha atlética.
-¿Cómo ves a las nuevas generaciones?
Veo a la nueva generación al menos con una ilusión de querer practicar este deporte, porque muchas veces como por la técnica, lo ven un poquito raro, no es como correr. Cuando llegamos a Huancayo, siempre nos piden una foto y quieren entrenar con nosotros. Yo soy bien accesible en la manera de socializar porque yo conozco a Kimberly desde los 12 años, prácticamente me he formado con ella en la marcha hasta el 2021, que decide cambiarse de equipo e irse a Ecuador, pero conozco su realidad: no tan sociable. Muchas personas pueden pensar como que “ay, no, no”, pero la verdad que, como persona, amiga y compañera, he tenido la oportunidad de conocerla y, por eso, creo que es mi admiración a ella. Es una persona que también te habla, te motiva y tiene sus momentos donde puede aconsejarte. Eso lo valoro muchísimo,
-Dentro de la autoexigencia y lo que son esas imágenes en la cabeza viendo el futuro, ¿te has visto con la medalla de oro en los Panamericanos abrazando a toda tu familia?
Sí, tal vez todavía no lo he vivido, ¿no? Imagínate, todavía no he logrado ser campeona mundial ni nada, pero después del diploma olímpico en París, he sentido esa acogida, he sentido el cariño de las personas, de la gente, de los fans. Eso me exigía más, me presionaba y creo que, al final, todo pasa para bien, lo he podido comprobar un poco el año pasado. Ahora estoy dando con más calma y espero así continuar con ese perfil bajo, con la humildad que me caracteriza también y saber manejar una imagen para poder este motivar a los jóvenes, adolescentes y hasta padres de familia que les encanta el deporte, pero también saber manejar bien mis tiempos. Antes no tenía, por ejemplo, representante o manager, nada. Todo lo movía yo sola, yo hablaba con las marcas, empresas y todo lo que me empezó a llegar después de los Juegos Olímpicos, Ahora sí tengo personas que me apoyan, yo creo que eso es bueno porque ya no estoy sola.
-Manejas mejor los tiempos…
Yo creo que, al final, el deporte tanto de la marcha y del fondo te hablo, porque he convivido bastante en los últimos meses del 2025 en Huancayo, tenemos a Raúl Pacheco, a Cristian Pacheco y Gladys Tejeda, que han sido imagen de nuestro país en la prueba de fondo. Cómo ellos también se manejan, yo quiero hablar con todo el mundo y, a veces, no está bien también. Por eso, tengo personas que siempre me están apoyando. Cuando tengo días en la semana, uno o dos días de entrenamiento más tranquilos, me gusta hablar. Siempre aprendemos de todos y yo creo que, si mantengo todo eso de esa manera, espero y no me cueste tanto si en algún día logro ser un poco más famosa. Cuando logre, no sé, si logre la medalla olímpica o una medalla mundial, espero seguir manteniendo esta esencia que me caracteriza.
-Importa mucho que una marca como Lima Expresa con contribuye a tu a tu presente…
Sí, Lima Expresa me viene apoyando desde fines del 2023. Me ayudan mucho al hacer nuestra preparación y yo creo que todas las empresas tienen ese objetivo con los deportistas, de los buenos valores, disciplina y de mejorar siempre. Luego tengo también a ASICS, BCP, Live y el IPD, rescato mucho el apoyo del Estado. Todo eso suma.

Forbes Perú ha incluido a Evelyn Inga entre las 50 mujeres más influyentes del Perú. (Foto: Lima Expresa)
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-¿Ser deportista de alto rendimiento en el Perú representa un desafío, más aún cuando estás fuera de Lima y más aún siendo una mujer?
Yo considero que Kim (Kimberly García) ha tenido un logro tan importante de ser medallista mundial, que muy pocos lo han logrado, y ahí es donde empezaron a conocer la marcha atlética, y las marcas empezaron a apostar. En el atletismo, por ejemplo, los que tenemos un poco más de oficio, somos las mujeres. Así que, por ese lado, no hay tanto machismo. En diferentes áreas, ya sean a nivel empresarial, artístico o deportivo, yo creo que tenemos esa capacidad de que todo es posible, teniendo también el ejemplo de deportistas que han sido madres. En seis meses han dado a luz y viene a ser campeonas panamericanas. Al final, la mujer está demostrando de que no hay límites, de que todo está en la mente y que todo se puede con un trabajo honesto, fortaleza, fe y con el apoyo de las personas que nos desean lo mejor.
-Para cerrar, si pudieras tu presente y el de la marcha atlética en el Perú, ¿cuál sería?
Me alegro de no haber dejado la marcha. Estaba a punto de retirarme el 2021 cuando no logré mi clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio. Siento que ahora me ha cambiado la vida y me ha abierto muchas puertas. Estoy viendo de otra manera de ver el deporte profesional. Me siento privilegiada de poder vivir esto que amo, me apasiona, lo disfruto, entreno todos los días con ese amor y cariño y a la vez tener el respaldo que ahora tengo, es un lujo y lo agradezco.
En la marcha peruana, siento que es una de las disciplinas más fuertes del atletismo peruano. No quisiéramos que se pierda esa cadena y quisiéramos que la gente pueda conocer un poco más y lo pueda practicar en las calles. Casi no salimos mucho a hacer ruta porque siempre hemos escuchado comentarios de: “Ay, ¿qué están haciendo?.” Todavía hay ciertos tabús, pero yo creo que poco a poco ya lo van a ver normal, como en Europa.
Varones – 9:05 a.m.
Damas – 10:50 a.m.













