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En las últimas semanas, la sangre ecuatoriana ha sido noticia en tierras peruanas. Jairo Vélez, con pasado en Vallejo y campeón en Universitario, hoy conduce el fútbol de un Alianza Lima que pelea el liderato del Apertura 2026. Además, fue llamado a la selección peruana y anotó un doblete ante Honduras. En tanto, en la semana del debut de los clubes peruanos en los torneos internacionales, José Carabalí fue la figura de la ‘U’ que empató 0-0 ante Tolima de visita en la Libertadores; mientras que Carlos Garcés marcó el 1-1 para que Cienciano sume en casa de Juventud Las Piedras de Uruguay por la Sudamericana.
¿En qué momento el fútbol peruano empezó a mirar hacia el norte? Basta revisar el pasado para encontrar nombres importantes, como Jacinto Espinoza, Luis Saritama o Cléber Chalá. Durante años, sin embargo, la presencia ecuatoriana en nuestro balompié fue esporádica, casi excepcional. La pandemia -que tuvo a Washington Corozo marcando diferencias en Sporting Cristal- marcó el quiebre. Desde 2022, los fichajes dejaron de ser anecdóticos y se volvieron constante: 8, luego 9 (2023), después 15 (2024) y nuevamente 9 (2025), hasta alcanzar los 19 de esta temporada, el punto más alto de una tendencia que ya no admite discusión.
Ahora, la pregunta ya no es cuándo ocurrió, sino por qué. Detrás de este desembarco ecuatoriano a la Liga 1 no hay una sola causa, sino la suma de decisiones económicas, oportunidades deportivas y contextos que empujaron la balanza hacia nuestro país.
Factor económico
Sin duda es el principal motivo. Hoy, el fútbol peruano, en cuanto a economía y certeza de pagos, está muy por encima del ecuatoriano. Según las informaciones que recogimos, Alianza Lima y Universitario tienen mayor capacidad económica -por lejos- que Liga de Quito o Barcelona, algo imposible hace diez años. A ello, hay que agregarle que el sistema de licencias en Perú en cuanto a los pagos funciona mucho mejor que en Ecuador.
“Acá la mayoría de equipos, si es que no están con dos, tres y hasta seis meses de atraso en sueldos, pega en el palo. Son muy pocos los que están al día con sus jugadores y colaboradores”, comenta el periodista Felipe Larrea.
“Un caso muy visible fue el de Lisandro Alzugaray, que quedó campeón con Liga de Quito hace dos años y terminó fichando por Universitario. Además de pagarse mejores sueldos, también hay mayor estabilidad”, añade.
Los jugadores ecuatorianos son conscientes de esa realidad y no dudan frente a alguna oportunidad de venir. Por ejemplo, cuando Eryc Castillo y Fernando Gaibor ficharon el año pasado por Alianza, ellos manejaban propuestas de clubes de su país, las cuales podían competir a las del cuadro blanquiazul, pero decidieron llegar a La Victoria por la certeza de que les iban a cumplir sin retrasos. Incluso, Gaibor resignó alrededor de 300 mil dólares para quedar libre del Barcelona de Guayaquil.
Por otro lado, para los equipos nacionales el mercado ecuatoriano resulta económicamente más accesible que el colombiano, por mencionar alguno. Eso sumado al potencial de jugadores que se pueden encontrar, acaba siendo una muy buena combinación.
| FUTBOLISTA | CLUB | POSICIÓN | EDAD |
|---|---|---|---|
| Jairo Vélez | Alianza Lima | Volante | 30 |
| Fernando Gaibor | Alianza Lima | Volante | 34 |
| Eryc Castillo | Alianza Lima | Extremo | 31 |
| José Carabalí | Universitario | Lateral | 28 |
| Kevin Becerra | Cienciano | Defensa | 30 |
| Carlos Garcés | Cienciano | Delantero | 35 |
| Adolfo Muñoz | UTC | Extremo | 28 |
| Luis Arce | UTC | Volante | 32 |
| Marlon de Jesús | UTC | Delantero | 34 |
| Ronny Biojó | ADT | Defensa | 26 |
| Luis Gómez | ADT | Lateral | 26 |
| John Narváez | ADT | Defensa | 34 |
| Joao Rojas | ADT | Extremo | 36 |
| Édgar Lastre | Deportivo Moquegua | Extremo | 26 |
| Bryan Angulo | Deportivo Moquegua | Delantero | 30 |
| Cristian Penilla | Alianza Atlético | Extremo | 34 |
| Jonathan Betancourt | FC Cajamarca | Extremo | 31 |
| Jefferson Orejuela | FC Cajamarca | Volante | 33 |
| Wilter Ayoví | Comerciantes Unidos | Extremo | 28 |
| Abel Casquete | Alianza UDH (Liga 2) | Extremo | 28 |
| Ángel Ledesma | Alianza UDH (Liga 2) | Delantero | 32 |
Biotipo y altura
Los ecuatorianos son jugadores que tienen atributos físicos distintos a los que se pueden encontrar en Perú y en el resto de Sudamérica. Al igual que el colombiano, físicamente es un portento, con una velocidad que marca una diferencia muy grande aquí. Estas son características propias de ellos, aunque también hay perfiles como el de Jairo Vélez, quien no entra dentro de ese molde. Por lo general, son laterales, extremos y delanteros los elegidos por los clubes de la Liga 1.
“Creo que el futbolista ecuatoriano es un jugador muy fuerte y que se adapta muy fácil a una cultura que es muy parecida. Una virtud es el biotipo físico, sobre todo en algunas posiciones como los defensas o delanteros. Hay mucha velocidad, mucha fuerza aérea también”, señala Larrea.
Un dato revelador indica que de los 19 futbolistas tricolores, 13 de ellos llegaron para reforzar clubes de altura. La cifra es mayor si consideramos los dos fichajes de Alianza Universidad de Huánuco de la Liga 2. No es casualidad que para este año, sean trece los ecuatorianos en el fútbol de Bolivia.
“El jugador ecuatoriano tiene que estar jugando básicamente en ciudades de altura como Quito, Cuenca, Loja o Ambato. Solo en este momento hay como cinco equipos de la costa, pero la gran mayoría de clubes son de la sierra y son de altura. Entonces, son jugadores que están muy bien adaptados y, claro, tienen otro tipo de oxigenación, velocidad y rendimiento”, cuenta Diego Almeida, periodista de Teleamazonas.
Argentina, el mercado preferido de la Liga 1
Mirando los fichajes desde el 2023 (pospandemia) hasta el año pasado, los clubes peruanos continuaron apostando, fuertemente, por los futbolistas argentinos. Luego -aunque lejos en cantidad- aparecen los refuerzos provenientes de Colombia y Uruguay. Sin embargo, la llegada de jugadores ecuatorianos a la Liga 1 ha ido creciendo y consolidando.
En 2023, en el que se podían inscribir hasta 5 extranjeros, el torneo contó con 8 futbolistas norteños. Al año siguiente, ya con la opción de sumar 6 foráneos, la cifra aumentó a 14; mientras que en el 2025 (con 6 extranjeros e incluyendo a Jairo Vélez, nacionalizado en diciembre del 2024), el número se redujo a 10. Para la presente temporada, con la posibilidad de fichar a 7 jugadores del exterior, la cantidad de ecuatorianos en la Liga 1 se disparó a 19 -con Vélez en el conteo- siendo el segundo mercado, detrás del argentino, preferido por nuestros equipos.
| AÑO | EXTRANJEROS | ARG | URU | COL | PRINCIPALES FICHAJES |
|---|---|---|---|---|---|
| 2023 | 86 | 31 | 19 | 16 | Pablo Sabbag, Andrés Andrade, Tomás Martínez, Matías Di Benedetto, Emanuel Herrera. |
| 2024 | 104 | 43 | 12 | 17 | Juan Pablo Freytes, Santiago González, Sebastián Britos, Sebastián Rodríguez, Arley Rodríguez. |
| 2025 | 114 | 59 | 16 | 17 | Guillermo Enrique, Diego Churín, Alan Cantero, Pablo Ceppelini, Facundo Callejo. |
| 2026 | 118 | 45 | 9 | 15 | Federico Girotti, Mateo Antoni, Lisandro Alzugaray, Caín Fara, Juan Cruz González. |
Dos realidades opuestas
A pesar de los problemas existentes y que se arrastran -como el impase con la empresa dueña de los derechos de televisión-, a la liga peruana se le mira con buenos ojos. Desde lo económico hasta lo deportivo. Esta bonanza es la cara contraria a lo que se vive en Ecuador, con estadios vacíos, inseguridad y pocos clubes grandes en Primera División. Estas circunstancias también han acercado más a nuestro país a los futbolistas de allá.
“La gente ha dejado de ir a los estadios. Acá se ve que Alianza y Universitario juegan a estadio lleno y tienen grandes hinchadas. Hoy hay equipos que no tienen mayor hinchada como, Guayaquil City, o Leones, que recién ascendió este año. De los equipos grandes solo están Barcelona, Liga y Emelec. El Nacional está en segunda (descendió por no pagar a tiempo), mientras que el Deportivo Quito, otro equipo que tenía bastante hinchada, está en lo que viene a ser la tercera categoría”, explica Almeida.
Por su parte, Larrea complementa: “Acá se ve, por ejemplo, las ligas peruana, colombiana, boliviana, y obviamente brasileña, con una estabilidad económica mucho más fuerte y más presente que en Ecuador”.
La crisis en el balompié vecino que empujó a la fuga masiva de futbolistas también está relacionado a los temas de derechos de televisión. De acuerdo a Diego Almeida, el contrato que hizo LigaPro con GolTV perjudicó bastante porque se inflaron las cifras. “Me parece que el primer año GolTV pagó como 30 millones de dólares por el torneo nacional y no vale eso. Acá si no estuvieran Barcelona, Liga e Independiente, básicamente el fútbol ecuatoriano no existiría”.
Y cierra: “Cuando El Nacional jugaba contra Liga o Barcelona llevaba fácil 15 o 20 mil personas, pero cuando jugaba con otro equipo como Macará o Mushuc Runa, no iban más de 2000 espectadores. Eso también lo ve el futbolista e influye para que se vaya”.
La Liga 1, un torneo competitivo
En Ecuador ven al fútbol peruano como una liga de nivel y buena competencia, aunque no, necesariamente, como una vitrina para dar el salto a otras ligas de mayor prestigio. Sin embargo, nuestro campeonato asoma como gran oportunidad para jugadores ecuatorianos experimentados.
«Hay nombres como Marlon de Jesús o Carlos Garcés, que acá no tienen la cabida necesaria porque los clubes grandes prefieren delanteros extranjeros. Pero, ellos, al igual que la ‘Culebra’ Castillo o Fernando Gaibor, encontraron en el fútbol peruano la oportunidad de seguir rindiendo a buen nivel, de seguir siendo reconocidos y seguir jugando torneos internacionales; además del tema económico. Eso también me parece interesante en el caso de estos jugadores», sostiene Diego Almeida.
Independiente del Valle, el espejo en el cual mirarse
En el Perú, se tiene bastante respeto y admiración por el trabajo en menores del dos veces campeón de la Sudamericana. No es un secreto. Cada vez que se habla acerca de las divisiones inferiores, siempre aparece el club ecuatoriano como modelo a seguir. De hecho, Sporting Cristal conocía a Washington Corozo por una Copa Mitad del Mundo Sub 18 organizada por el cuadro norteño.
Replicar este caso de éxito es complicado. Entendidos en menores nos explicaron que Independiente del Valle -base de la selección de Ecuador, con una camada brillante de jugadores- es una “institución peculiar”, con dinero pero sin las presiones del hinchaje, ni mediáticas como las que tienen Alianza, Universitario o Cristal. Ese contexto, hace imposible que pueden seguir al 100% su filosofía.
El caso de Corozo también grafica lo que es la identidad de IDV. Según fuentes que participaron en la llegada del extremo a tienda celeste, el actual atacante de Emelec “vino a experimentar lo que era estar en un club con mayor presión, que sí exigía resultados. Aquello lo llevó a terminar de formarse”.
Al tener un modelo tan parametrado, uno de los desafíos en los futbolistas formados en ‘El Negriazul’ es que puedan estar en clubes donde hayan diferentes modelos de juego, bajo la dirección de diversos entrenadores con miradas distintas. “Por ello, la idea es ver cómo les va cuando ya pasan a otros clubes, a otras formas de jugar. Esto te habla un poco de procesos de adaptación”, nos detallan.
A pesar de algunas críticas por su falta de gol, el paso de Corozo por Perú fue exitoso. La transferencia dio inicio al fenómeno ecuatoriano en la Liga 1, al tiempo que amplió el abanico de posibilidades a los clubes de aquí. Comenzaron a ver al mercado tricolor con más atención por su accesibilidad económica y el potencial de hallar jóvenes talentos que puedan dejar buenos dividendos en futuras ventas.
“Es algo que se busca hacer, pero va a depender un poco del modelo que tenga cada club. Por ejemplo, con Darlin Leiton se quiso hacer algo así en Alianza Lima, sin embargo, no funcionó”, nos dijeron. Lo que también es cierto, y lo estamos viendo, es la existencia de un mercado para jugadores ecuatorianos hechos, quienes vienen a Perú, se adaptan rápido y de inmediato rinden. Alianza Atlético puede dar fe de esto con Cristian Penilla (34 años), quien hizo sufrir a Luis Advíncula en Trujillo, en la tercera jornada de la Liga 1.
Los ecuatorianos pisan fuerte en el fútbol peruano.













