Tras un largo recorrido por el norte del país, el candidato presidencial Carlos Álvarez (País para Todos) llegó el jueves a Lima y eligió el Club Carapongo, en Lurigancho (Chosica), como escenario para presentar el acto final de su campaña política. No quiso cerrar sus actividades en solitario, sino con la compañía de sus candidatos al Parlamento.
Ingresó al local a las 7:46 de la noche, pero no apareció de inmediato ante el público. Primero avanzó entre todos, protegido por su equipo de seguridad y rodeado de simpatizantes, hasta enrumbarse hacia el camerino, como toda estrella antes de salir a escena; tras bambalinas.
Todo estaba listo: Banderas amarillas flameando con el logo de País para Todos, parlantes que repetían consignas y varias voces que coreaban con fuerza al unísono “¡Carlos, presidente!”. Pero recién a las 8:20 de la noche subió al estrado en presencia de los candidatos que se postulan en estos comicios al Senado y a la Cámara de Diputados.
—Respuestas a las críticas—
Al inicio permaneció en silencio e incómodo tras ser interrumpido varias veces por el ruido de los petardos y cohetes que se activaron en completa descoordinación justo cuando daba sus primeras palabras. Álvarez comenzó su rápido discurso contestando a las críticas que recibió durante toda su campaña presidencial.
“He sido el candidato que más ataques, pullas y calumnias ha recibido. Han menoscabado mi nombre, mi honor, mi dignidad y mi familia. Han ninguneado mis estudios y mi actividad laboral. Y saben qué, he aguantado y soportado todo eso estoicamente, porque más grande e importante que el agravio es el Perú. Y desde aquí hago una convocatoria a la unidad nacional”, dijo al comienzo.
En medio de las respuestas a sus adversarios políticos formuló la primera propuesta de la noche: Todo mayor de 18 años que se aliste al servicio militar voluntario recibirá hasta una remuneración mínima vital.
“Tengo una propuesta para los jóvenes: Todo aquel joven peruano que haga su servicio militar voluntario, se le va incrementando de manera gradual su remuneración hasta un sueldo mínimo vital. Se acabó la propina, eso es un insulto para los jóvenes del Perú. Es más, luego de terminar su especialización en el servicio militar de 2 años, tendrá ingreso directo a la Escuela de Suboficiales de la Policía Nacional del Perú. Entonces, como ya son licenciados de las Fuerzas Armadas, seis meses de entrenamiento en la Policía y (se van) directo a las calles a cuidar al ciudadano. […] Ya tienen el entrenamiento y la formación. Algo más: todo aquel suboficial que tenga licenciatura en las Fuerzas Armadas tiene el derecho a la Beca 18 para que se especialice y tenga formación técnica”, enfatizó.
Tras esas propuestas, Álvarez apeló a otro planteamiento relacionado al sector policial:
“Si me dan el honor de ser presidente, todo policía que use su arma de reglamento para eliminar un delincuente o proteger al ciudadano, yo no lo proceso, yo no le doy de baja, ¡yo lo condecoro! Y es más, tenemos que restituir la Policía de Investigaciones del Perú (PIP). Vamos a dar un incentivo, un bono al policía que atrape a un choro”, indicó.
Agregó que en su gestión empoderará la primera línea de salud, que en las postas médicas no faltarán medicinas ni doctores, y que reforzará y construirá las escuelas públicas “que se caen a pedazos con obras por impuestos con la empresa privada”.
Luego afirmó que durante su gestión expulsará a aquel extranjero que le robe al ciudadano peruano; será extraditado a su país. Además, aseguró que luchará para que en el país se aplique la pena de muerte en los delitos de flagrancia.
“Sobre la criminalidad extranjera: los buenos extranjeros son bienvenidos, pero el extranjero que le falte el respeto a un peruano o a este país, se largan del Perú. Esta casa se respeta. Voy a luchar hasta el final para que se aplique la pena de muerte en el Perú en los delitos de flagrancia: sicario, extorsionador, violador, feminicida y político corrupto”, dijo.
—Sin desayuno electoral—
El candidato presidencial añadió que no realizaría este domingo 12 de abril el tradicional desayuno electoral que suelen organizar los candidatos a la Presidencia el mismo día de las elecciones generales. En esta ocasión, el aspirante calificó este acto como una “huachafería”.
“El domingo no voy a participar de esa huachafería del desayuno presidencial. Los políticos de siempre salen con los niñitos y los abuelitos para sacar votos y luego se olvidan de ellos. Yo no soy hipócrita; si quiero ayudar, lo hago todo el año. Me iré fuera de Lima y recibiré las cifras oficiales, no de boca de urna”, cuestionó.
Más tarde presentó a María Cristina Chambizea, la aspirante a la primera vicepresidencia por País para Todos. Ella fue defensora de Pedro Castillo y de Lilia Paredes, esposa del exmandatario y asilada en México tras el golpe del 7 de diciembre de 2022.
Cabe recordar que las posturas de Chambizea a favor de Castillo se han contradicho con las críticas de Álvarez contra el exjefe de Estado.
“Nos han acusado de todo, pero nuestro peor ‘delito’ fue escalar en las encuestas”, refirió Álvarez.
A su salida del evento, el candidato presidencial afirmó que una de sus potenciales propuestas era poner un tope al sueldo de diputados y senadores, al igual que a la remuneración que percibe un presidente de la República.
Antes de despedirse de la escena, aprovechó los últimos minutos del evento para responder otros cuestionamientos por su pasado como cómico. “No me avergüenzo de ser artista”, enfatizó. Quedó en silencio y, segundos después, imitó a su adversario Ricardo Belmont (Partido Cívico Obras) y a Fernando Olivera (Frente de la Esperanza).
Mientras realizaba la última escena, el público pidió que imite a César Acuña, de Alianza para el Progreso. Álvarez respondió que se debía a su gente: “Al público, lo que quiere. La risa es parte del humor. Allá el que vive amargado”.
Entonces lo hizo: “Ahora no quiero ser presidente. ¿Qué hace una abeja en un gimnasio? Zumba”, dijo mientras imitaba los gestos de Acuña Peralta. Luego hizo lo propio con Alan García y Dina Boluarte, en el estrado del Club Carapongo, donde, además de canciones y actos, las risas no faltaron.
—Primero La Gente—
La candidata presidencial Marisol Pérez Tello cerró este jueves sus actividades políticas en el distrito de San Juan de Lurigancho, donde estuvo acompañada de sus candidatos a diputados y al Senado.
En el lugar afirmó que desde el miércoles corría el rumor de que iba a renunciar a su candidatura a la Presidencia, algo que Pérez Tello desmintió sin contratiempos al inicio de su exposición.
“Ayer salió un rumor de que renunciaba. Hoy todo el mundo le dice a la mujer que renuncie en favor de los hombres […] Cuando no hubo el valor de decirle mafiosos a los mafiosos, decidí que de aquí no me saca nadie, solo el pueblo”.
Agregó que “ninguno de Primero La Gente chambea desde sus escritorios. Sabemos lo que Beca 18 significa en la vida de nuestros pueblos indígenas”.












