Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Hace poco, Samsung lanzó al mundo su celular más avanzado hasta la fecha: el Galaxy S26 Ultra, un equipo que pelea, junto con otros pocos modelos de la competencia, el título de mejor teléfono móvil Android. Estamos ante un dispositivo nada barato y con pocos cambios frente a su antecesor; sin embargo, no deja de ofrecer calidad tanto en hardware como en software. ¿Estás pensando renovar equipo y quieres escoger entre las mejores opciones del mercado? Esta pieza tecnológica debería estar como opción en tu lista.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Todo esto es algo normal en el mundo de los teléfonos inteligentes: la mayoría de los diseños mejoran a pequeños pasos, y son muy raros los casos en los que presentan un avance verdaderamente revolucionario. No por eso el S26 Ultra deja de ser un celular de calidad superior, con una de las mejores cámaras del mercado, aunque también con un precio que parte desde los 1.300 dólares.
Robusto, resistente y elegante
Fue la línea Galaxy S la que implantó la tendencia mundial de marcos redondeados como símbolo de alta calidad; la competencia no tardó en imitar el concepto. El año pasado, el modelo Ultra apostó por una construcción más rectangular, que lo devolvía a sus raíces y le daba una mayor imagen de robustez. A mí, en lo personal, esta vuelta al pasado me gustó, pero este año la firma surcoreana ha decidido retomar los marcos curvados. No obstante, este detalle no cambia demasiado la apariencia del teléfono, que prácticamente sigue siendo muy similar a su antecesor de 2025. Tampoco hace una gran diferencia visual la adopción de aluminio, en vez del titanio utilizado en modelos anteriores, para los marcos del equipo. Eso sí, Samsung afirma que, gracias a este cambio, pudo extender los mismos tonos al marco y a la parte trasera del teléfono, creando una apariencia más uniforme. En mis manos tuve el modelo color violeta cobalto, pero —en la web de Samsung Perú— también están disponibles los colores negro, azul cielo y blanco.
El S26 Ultra conserva la misma cubierta de cristal Corning Gorilla Armor 2 y, en la parte trasera, Gorilla Glass Victus 2 del año pasado. En mi experiencia, la resistencia de este celular está, fuera de toda duda, comprobada. Lo llevé a la montaña unos días y tanto su pantalla como el resto del cuerpo no tuvieron rasguños significativos. Tan bonitos son los diseños de alta gama que da ganas de tenerlos siempre desnudos, pero francamente, si quieres salvaguardar tu inversión de 1.300 dólares, es mejor protegerlo con alguna carcasa.
Algo que no me termina de convencer en los equipos de alta gama es la disposición de sus módulos fotográficos, cada vez más grandes y aparatosos, que rompen la estética mayormente sobria de los teléfonos. Y no solo es una cuestión estética: son tan grandes que, al posar el equipo sobre una superficie, se tambalea. Algunos más, otros un poco menos; el S26 Ultra lo hace bastante. Y lo entiendo, sé que contar con cámaras mejor logradas implica sensores más grandes; seguramente esta no es más que una queja nostálgica, pero espero el momento en que las cámaras reduzcan su tamaño.
Por último, en la esquina inferior derecha se esconde el S-Pen —sí, aún lo tenemos—, muy bien integrado, de tal manera que su presencia es prácticamente imperceptible a menos que presionemos un pequeño botón dentro del mismo marco del equipo. Si bien la mayoría de los usuarios probablemente prescindirá de esta herramienta, se siente bien que siga ahí. ¿Para qué sirve entonces? Es útil para tomar apuntes rápidos, por ejemplo, para quienes tienen reuniones empresariales frecuentes o para reporteros. También puedes probar dibujar, aunque seguramente, si lo tuyo es el diseño profesional, resulte más lógico apostar por una tablet o una laptop.

El acabado mate del Galaxy S26 Ultra ayuda a reducir las huellas y aporta una apariencia elegante al equipo.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
¿Quién no necesita privacidad?
Vamos a una de las “pepas” de esta reseña. La función Privacy Display de Samsung es exclusiva del Galaxy S26 Ultra y se trata de una característica de hardware integrada en la pantalla. ¿Qué hace? Simula el efecto de un protector de pantalla de privacidad sin necesidad de aplicarlo manualmente, y no reduce drásticamente el brillo ni la calidad de la imagen.
Si viajas en transporte público, sabes lo incómodo que es que fisgoneen tu celular. Puede ser que estés en una conversación privada, leyendo sobre algún tema algo vergonzoso o insertando la contraseña de tu aplicación bancaria; son situaciones en las que preferimos que no haya personas entremetiéndose. Activando la opción de privacidad, será mucho más difícil para terceros visualizar el contenido de la pantalla. Lo mejor de todo es que podemos elegir en qué aplicaciones activarla, por ejemplo, notificaciones de mensajería o aplicaciones bancarias.

La función Privacy Display del Galaxy S26 Ultra reduce el ángulo de visión de la pantalla para evitar que terceros vean el contenido desde los lados.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
No es recomendable usar este modo todo el tiempo, ya que la pantalla se ve algo descolorida, pero resulta útil cuando se busca mayor privacidad. Si vas a jugar, tal vez sea mejor desactivarla para disfrutar de la calidad visual al máximo.
Más allá de esta pionera función, la pantalla del S26 Ultra está muy bien calibrada, aunque no varía mucho con respecto a la del S25 Ultra. ¿Qué tenemos? Un amplio panel de 6,9 pulgadas con tecnología Dynamic LTPO AMOLED, resolución de 1.440 x 3.320 píxeles, tasa de refresco de 120 Hz, sistema HDR10+ y 2600 nits de brillo máximo. Conclusión: gran nitidez y calidad de imagen, así como colores bastante bien calibrados.
Lo último de lo último
El rendimiento del equipo en estas semanas de prueba ha sido excelente y, en gran medida, se debe a su chipset, el Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5. En las pruebas de rendimiento, las puntuaciones obtenidas son las más altas que he visto en un smartphone, sobre todo en las pruebas multinúcleo.
En la vida diaria, he sometido al teléfono a actividades demandantes, tomando fotos y grabando videos, y jugando varios títulos, algunos de ellos de los más exigentes, como COD o Genshin Impact, con la configuración gráfica al máximo, sin problemas. El resultado ha sido óptimo, sin ningún tipo de retraso. Además, el equipo ha gestionado muy bien la temperatura, distribuyéndola uniformemente por todo el teléfono en lugar de crear puntos calientes, algo que logra gracias al rediseño de su cámara de vapor. Según la compañía, el material de interfaz térmica en los laterales del procesador permite una disipación más eficiente del calor.
El S26 Ultra, que viene con Android 16 y la interfaz One UI 8.5 de Samsung preinstalada, ofrece siete años de actualizaciones de software y seguridad, algo que ya se ha convertido en un estándar en la mayoría de los teléfonos Android de gama alta.

La pantalla AMOLED del Galaxy S26 Ultra ofrece alto brillo y buena reproducción de color, ideal para consumir contenido multimedia.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Nada de esto sería realmente gratificante si el tiempo de uso no lo fuera también, es decir, si tuviéramos que cargar el teléfono a cada momento. Y aunque esto es algo relativo, ya que cada persona le da un uso diferente al equipo, aun cuando no tenga batería de silicio-carbono —como sí ocurre en varios modelos chinos—, la autonomía del S26 Ultra está asegurada. En un día ajetreado y con un uso intensivo, el celular finaliza la jornada incluso con carga de reserva, pudiendo cargarse incluso al siguiente día.
En una prueba de streaming, viendo contenido por casi tres horas con la pantalla encendida todo ese tiempo, la carga bajó apenas un 20 %. En un día ajetreado se alcanzó las siete horas de pantalla encendida y aún no se necesitó cargarlo hasta la hora de dormir.
El S26 Ultra incorpora un sistema de carga rápida de 60 vatios. Aunque no es el más veloz del mercado, permite recuperar cerca del 76 % de la batería en media hora y alcanzar el 100 % en poco más de 50 minutos. Además, es compatible con carga inalámbrica de hasta 25 vatios, suficiente para llevar el equipo del 0 % al 39 % en unos 30 minutos.















