El presidente Donald Trump dijo el lunes que existen “puntos de acuerdo importantes” en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que, según él, tienen que resultar en la renuncia de Teherán a sus ambiciones nucleares y a sus reservas de uranio enriquecido.
El presidente Donald Trump dijo el lunes que existen “puntos de acuerdo importantes” en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que, según él, tienen que resultar en la renuncia de Teherán a sus ambiciones nucleares y a sus reservas de uranio enriquecido.
Trump afirmó que las conversaciones -que Irán niega que estén teniendo lugar- se están llevando a cabo con “una persona del más alto nivel”, pero no con el líder supremo del país.
MIRA: Base militar Diego García, el blanco que reveló que Irán puede golpear más lejos de lo que se creía
“Hemos eliminado a la dirigencia (…). Pero estamos tratando con el hombre que creo que es el más respetado y el líder” del país, dijo Trump a periodistas.
El presidente de Estados Unidos subrayó que cualquier pacto con la República Islámica debe impedir que esta pueda obtener un arma nuclear.
“No queremos enriquecimiento (de uranio por parte de Irán, ndlr), pero también queremos el uranio enriquecido” en poder del país, añadió.
Según el mandatario, en las negociaciones han participado sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes han mantenido contactos con un político “respetado” de Irán, que no es el líder supremo, Mojtaba Jamenei, hijo del asesinado Alí Jamenei.
“Tienen muchas ganas de llegar a un acuerdo. Nosotros también quisiéramos alcanzarlo”, aseguró Trump, quien añadió que este lunes habrá más llamadas telefónicas y predijo una reunión presencial entre representantes de ambos países “muy pronto”.
Horas antes, a través de su red social Truth Social, Trump anunció que ordenó al Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques contra la infraestructura energética de Irán para dar espacio a las negociaciones.
El mandatario estadounidense señaló que ambos países han mantenido en los últimos dos días “conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total” de las hostilidades, que comenzaron el pasado 28 de febrero con un ataque a gran escala de Estados Unidos e Israel.














