Hay empates que pesan más que otros. El 0-0 de Universitario de Deportes ante Comerciantes Unidos en Cajamarca no solo significó la pérdida de dos puntos en el Torneo Apertura: terminó por confirmar que el arranque del tricampeón dista mucho de aquel equipo dominante que marcó época reciente en la Liga 1. Hoy, con 4 victorias, 2 empates y 1 derrota (15 puntos), la ‘U’ es cuarta y mira la tabla desde un lugar poco habitual para un club que, en 2024 y 2025, había comenzado invicto tras ocho jornadas. Todo eso a dos semanas del primer clásico contra Alianza Lima, el líder del certamen junto a Los Chankas.
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La comparación es inevitable y, sobre todo, incómoda. En 2023, el equipo sumó 5 triunfos y 3 empates en ese mismo tramo, con apenas una victoria de visita. En 2024 y 2025, en cambio, elevó su rendimiento a 6 victorias y 2 empates, con mejores números fuera de casa y una sensación de superioridad que hoy no aparece. Este 2026 se parece más a ese 2023 turbulento que terminó con la salida de Carlos Compagnucci tras una seguidilla de derrotas y el posterior arribo de Jorge Fossati, el arquitecto del tricampeonato. El problema es que, esta vez, el margen de error parece menor: Universitario no ha ganado aún como visitante y ha dejado escapar puntos que antes aseguraba con autoridad.
| Así arrancó la ‘U’ en sus primeros 8 partidos |
victorias | empates | derrotas | partidos ganados de visita |
|---|---|---|---|---|
| 2023 | 5 | 3 | – | 1 |
| 2024 | 6 | 2 | – | 2 |
| 2025 | 6 | 2 | – | 2 |
| 2026 | 4 | 2 | 1 | 0 |
Las dudas apuntan directamente a Javier Rabanal. El técnico español llegó con el cartel de campeón en Ecuador, pero no ha logrado sostener la solidez del equipo que heredó. La ‘U’ ya no es ese bloque infranqueable: recibió goles en la mitad de sus partidos y perdió esa sensación de control incluso cuando tiene ventajas. Le ocurrió ante Cusco FC, que le empató en el último suspiro, y frente a Sporting Cristal, que le remontó un 2-0 hasta el 2-2 final.
Tras ese encuentro, el propio entrenador asumió responsabilidades, aunque también dejó entrever su incomodidad con el rendimiento de sus dirigidos. “El responsable soy yo”, dijo en un mea culpa que, sin embargo, incluyó un llamado de atención a sus futbolistas por la falta de contundencia y concentración en momentos clave. Los números tampoco acompañan: apenas 11 goles en 8 partidos (1.3 por encuentro) reflejan un ataque menos incisivo que en temporadas anteriores.
Pero no todo recae en el banco de suplentes. La mirada también se dirige hacia Álvaro Barco, director deportivo que asumió el puesto para este año, por un mercado de fichajes que hoy genera más cuestionamientos que certezas. De los refuerzos, el argentino Caín Fara ha sido el más regular: titular en los ocho partidos y uno de los puntos altos del equipo. Lisandro Alzugaray, con dos goles, también logró consolidarse en el once. Miguel Silveira, por su parte, recién empieza a encontrar su lugar y dejó buenas sensaciones ante Comerciantes Unidos.
Sin embargo, el resto de incorporaciones no ha respondido a las expectativas. Héctor Fértoli apenas ha tenido minutos y hoy está lesionado, mientras que el caso más preocupante es el de Sekou Gassama: el delantero, llamado a ser alternativa en ataque para Alex Valera, solo ha jugado 30 minutos y su condición física genera inquietud dentro del club. El propio Barco reconoció recientemente su preocupación por el estado del atacante, en medio de críticas crecientes por la planificación del plantel.
| Análisis de los refuerzos 2026 | Partidos de la ‘U’ | Partidos del futbolista | Titular/Ingreso |
|---|---|---|---|
| Caín Fara (ARG) | 8 | 8 | 8/0 |
| Miguel Silveira (BRA) | 8 | 4 | 2/2 |
| Héctor Fértoli (ARG) | 8 | 3 | 0/3 |
| Lisandro Alzugaray (ARG) | 8 | 8 | 7/1 |
| Sekou Gassama (SEN) | 8 | 1 | 0/1 |
A ello se suma una ausencia que se siente más de lo esperado: la de un reemplazo natural para Rodrigo Ureña, eje del mediocampo en los años del tricampeonato. En su lugar, llegaron volantes de características distintas, sin el mismo peso en la recuperación y salida, lo que ha afectado el equilibrio del equipo.
Así, el que antes era un conjunto sólido y dominante, hoy luce vulnerable y predecible en varios tramos de los partidos. Universitario sigue siendo competitivo, pero ya no impone. Y en un torneo corto, donde cada punto cuenta, esa diferencia puede ser decisiva. El margen se reduce y la presión aumenta en Ate, donde el crédito ganado en años anteriores empieza, lentamente, a ponerse en juego. Y se viene el clásico, que puede ser ‘sacatécnico’.
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