En las últimas semanas, Wolfgang Grozo– candidato presidencial de Integridad Democrática- dejó el rubro “otros” para ubicarse cuarto en las preferencias electorales. El mayor general FAP en retiro hace un mea culpa por haber mentido sobre su relación con el cuestionado empresario Zamir Villaverde y rechazó haber estado en la casa de Sarratea, donde el expresidente Pedro Castillo despachaba de manera paralela.
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— Inicialmente, usted refirió que no conocía a Zamir Villaverde, pero hoy se sabe que iban juntos a fiestas y que había un trato amical. ¿Por qué lo negó? ¿Ha sido un error?
Sí, y yo lo he admitido, ha sido un error. A este señor [Villaverde] yo lo conocí, y es un personaje siniestro, un personaje del cual, en su momento, sentí vergüenza [de ser relacionado]. Y cuando empecé con una narrativa [para negarlo], esto continúo, pensé que iba a quedar ahí y lo quiero aceptar otra vez…
— Si Villaverde era un personaje siniestro, ¿por qué permitía que este le mande una movilidad para que lo lleve a una fiesta? ¿O por qué le pasó su CV para que lo evalúe justo en la transición al gobierno de Castillo?
¿Por qué? Tienes que ponerte en el contexto del que estamos hablando, era el 2021, donde este personaje se presentaba como un empresario. Este señor busca tener contacto con personas relevantes o en mi caso porque había ascendido a general [en la FAP] y porque era un experto en inteligencia. Él fue el que se me acercó. Y quiero decir acá que lo que él [Villaverde] ha manifestado en un programa de televisión es absolutamente falso. Yo nunca fui a Sarratea y yo me someto a los controles correspondientes, busquen todas las cámaras.
— ¿Y por qué le pasó su CV si usted no buscaba ocupar un cargo?
Porque me lo solicitó para evaluar a quiénes eran las personas que ellos podían tener [en el gobierno].
— Pero cuando una persona solicita un currículo, no es para evaluar a otro cuadro, sino a usted…
De repente, era desde la perspectiva de ellos. Simplemente, lo que quiero manifestar es que yo no busqué nada. Ellos fueron los que me propusieron, yo rechacé la propuesta de ser ministro de Defensa y me plantearon tres veces [esa posibilidad]. Dicho sea de paso, nunca fui ministro, esa es la mejor prueba. Y meses después me pasaron al retiro.
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— Usted ha señalado que es un agente de inteligencia. ¿Por qué, entonces, ha caído en este error primarioso? Decir que no conocía a Villaverde cuando hay bastantes fotos y chats es un error grave.
Quiero decir que cuando este señor [Villaverde] fue pasado, o fue dado de baja por medida disciplinaria en la FAP, en esos años, casi cuatro años estuve desconectado del país, no puedo decir [el por qué] por razones de confidencialidad. Entonces, por trabajos propios de mi especialidad, yo no tenía que tener el conocimiento, en ese momento, que este señor era un personaje que después estuvo involucrado en escándalos. Desde el 2021, yo me alejé de él, porque comenzaron a aparecer una serie de escándalos de este personaje.
— ¿Ha tenido algún negocio con Villaverde? Él tiene su empresa de seguridad y usted es experto en inteligencia.
El único acercamiento con este señor fue por actividades sociales y académicas. Y en el 2021, él me solicitó que le haga una recomendación sobre temas de inteligencia, seguridad y defensa nacional, pero nada más. No me une ningún vínculo laboral, contractual, ningún negocio ni nada por el estilo. Y si quiero enfatizar que el año pasado, él [Villaverde] trató de comunicarse conmigo, me invitó, me mandó un chat, donde decía que “años que no nos vemos” y qué bueno que esté incursionando en política. Y me ofreció un puesto de trabajo en su empresa, como gerente de Operaciones, pero mi respuesta fue que yo no quería tener ningún vínculo con una persona cuestionada y que rechazaba ese puesto. Esa fue la respuesta.
— Cecilia Olortegui, quien es candidata a senadora por su partido, es amiga de la exesposa de Villaverde. ¿Qué rol cumple esta persona en su campaña?
La señora Olortegui, que es candidata al Senado por Integridad Democrática, es amiga de la exesposa de Villaverde. ¿Y por qué es su amiga? Porque desde hace años los hijos estudiaron juntos en el mismo colegio. Por eso, cuando un programa—vaya uno a saber por qué estaba haciéndole seguimiento— de repente encuentra una camioneta a nombre de Villaverde, pero él no la maneja, sino la exesposa, ellos están separados hace muchos años. No hay ningún vínculo entre Olortegui y este señor, es amiga de años de la exesposa.
— Olortegui registra ingresos por S/4.8 millones al año. Y tiene cuatro empresas que licitan con el Estado. ¿Ella es una de sus financistas?
No, para nada. Ella, como cualquiera militante del partido, lo que hace es poner los aportes que puede de acuerdo a sus capacidades. Por ejemplo, la señora hace sus banners, sus afiches, paga sus alojamientos, transporte, como lo hacemos todos en el partido.
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— En 2022 y 2023, usted defendió la actuación de las FF.AA. y de la PNP en el control de las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso. Incluso, calificó de “violentistas” a los manifestantes. Ahora, en campaña cambió su discurso y señaló que hubo un exceso de la fuerza y que una de las responsables es la expresidenta. ¿Su cambio de postura ha sido con fines electorales?
Yo en ningún momento justifiqué el accionar de las Fuerzas Armadas en el uso de la violencia y no dije tampoco que las protestas eran violentistas. Dije que existe el derecho a la protesta, pero que no se puede aceptar el uso de la violencia. También que dentro de la protesta había elementos violentistas. Lo que no se puede justificar es el uso excesivo de la violencia por algunos miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nación. No he cambiado de discurso y aquí la responsable política es la expresidenta [Dina Boluarte].
— El 16 de diciembre de 2022, usted se reunió con la entonces presidenta Boluarte en Palacio de Gobierno. Para entonces, ya había muertos en las marchas. ¿De qué trató esa cita?
La señora Boluarte me llamó al despacho presidencial, yo pensé que era para pedirme algunas recomendaciones como experto en inteligencia, seguridad y defensa nacional. Pero ahí me solicitó que asuma la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Yo decliné, le dijo que no iba a aceptar el cargo y le di recomendaciones que a todas luces no siguió.
— Tomás Aladino Gálvez fue investigado por el Caso Los Cuellos Blancos. ¿Con esa sospecha, por qué estuvo a un pasito de ser un aliado en estas elecciones?
Porque dentro del proceso de alianzas hubo la posibilidad de hacer una alianza con este partido Peruanos Unidos. Me he reunido con más de 10 organizaciones políticas. ¿Por qué no se concretó? Porque dentro de los compromisos que se podían hacer, a último momento el señor que se quedó a cargo del partido [de Gálvez] los cambió. Entonces, simplemente lo que dije: “esta alianza no va”. El partido del señor Gálvez ahora está aliado con el PPC y el partido Unidad y Paz.
— Son 36 candidatos presidenciales y 37 listas al Congreso bicameral. Es muy probable que quien gane la elección presidencial, no tenga mayoría ni en la cámara de diputados ni en la de senadores. ¿En ese escenario, cómo piensa conciliar y sobrevivir?
Con la capacidad de gestión que tengo. Lo que tiene que hacer un estadista es unir a los mejores cuadros, eso no es repartija. Estamos en contra de la repartija y de cualquier imposición. Lo que debe prevalecer nuevamente es que los mejores cuadros, profesionales y técnicos estén en las diferentes entidades del Estado.
— En un sector hay cierto temor, porque usted es militar y si no tiene una mayoría en el Congreso podría patear el tablero. ¿Usted disolvería, cerraría el Parlamento si es obstruccionista en un eventual gobierno suyo?
Soy un fiel creyente y amante de la democracia y de la libertad. Cualquier tipo de anarquía, autoritarismo o gobierno de facto va en contra de mis principios. Y eso [cerrar el Congreso] definitivamente, no lo haría. Lo que tiene que prevalecer es el poder del pueblo. Entonces, si se tiene que aplicar mecanismos del pueblo, pero dentro de la democracia, se hará. Pero no cualquier intento de cerrar el Congreso, porque eso me parece absolutamente nefasto para el Perú.
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— Usted, en diferentes entrevistas, ha elogiado la labor de inteligencia que hizo Vladimiro Montesinos en la década de 1990 en la lucha contra el terrorismo. ¿Se reafirma? ¿Ha sido otro error?
Lo que es dicho es que Vladimiro Montesinos fue parte de un sistema de un sistema de inteligencia. Lo que he enfatizado es que él- con las capacidades que puede tener y cualquier elemento de inteligencia, que en ese momento estaba, como el GEIN, la FAP, la Marina, la Policía- cumplió un rol importante como parte de un sistema. Y ese es el sistema que debe emplearse ahora en la lucha contra la criminalidad.
— Denisse Miralles fue orillada a renunciar a la PCM un día antes de ir por el voto de confianza. Ha jurado como primer ministro Luis Arroyo Sánchez, que venía del Ministerio de Defensa. ¿Cuál es su lectura? ¿Qué está sucediendo en este gobierno?
Hay una lacra que está enquistada en el poder y lo único que hace es pensar en sus intereses y no en el país. Entonces, cuando existen repartijas, existen esos favores que pagar y comienzas a perder autoridad. Hay que reconocer que los que están, en este momento, en el gobierno ni tienen dignidad [para] poder imponer su principio de autoridad, como el presidente de la República. Entonces, si eso sucede y comienza a haber negociaciones debajo de la mesa y no resultan, comienza los cuestionamientos y las decisiones equivocadas. Cuando no hay principio de autoridad y capacidad de gestión, los resultados resaltan a la vista.













