Un partido para el olvido, pero un resultado positivo. Las cosas que tiene el fútbol. Otra vez la irregularidad acaparó a Sporting Cristal como una especie de gripe que lo suele atacar cada cierto tiempo. No hubo equilibrio, esa palabra que repite a menudo Paulo Autuori. En la tanda de penales, el brasileño estaba en soledad al filo de la cancha. No celebró ni el decisivo penal de Cristiano Da Silva. Sí renegó con los disparos errados de Irven Ávila y de Christofer Gonzales. La hinchada respiró en las gradas. Soltó ese aire que tenía contenido por lo que significa definir una serie desde los doce pasos. En el césped, el plantel celebraba, pero Autuori, seguía sin ningún gesto de alegría.
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En ese espacio del entretiempo, Autuori fue más un entrenador motivador que autocrítico. Necesitaba que su equipo despierte y fue así, aunque solo pudieron descontar, tuvieron al menos un par de acciones más de peligro de gol en donde el arquero de la visita, el argentino Lucas Bruera fue la figura.
El marcador no se movió más y en los penales, la hinchada también fue determinante. La serie se definió en el arco del tribuna Norte, donde el Extremo cantó de principio a fin.
Justamente, el aliento de la barra popular de Sporting Cristal jugó también su partido y el mismo entrenador Daniel Farías lo reconoció tras el duelo. Y es que en la Copa todo se cuenta, todo suma y el fanático rimense respondió en Matute. Yoshimar Yotún fue otra vez el mejor jugador bajopontino en el campo y sigue demostrando que va recuperando su mejor versión a sus 35 años. Pero más allá de su lúcido juego, Yotún demuestra que es el caudillo que necesitaba el club en el campo. Arrancó la tanda de penales con un zurdazo. Puño arriba para el Extremo. Abrazo y confianza a Diego Enriquez a quien esta vez le tocó celebrar los tres penales lanzados fuera del arco por la visita. Y cuando marcó González, caminaba a darle el encuentro y festejar. Cuando erró Ávila y Gonzales, fue rápidamente a darle su mano y abrazo de apoyo. Un líder.
Así, Cristiano tuvo al frente el penal que llevaba a la fase de grupos a los rimenses. El brasileño estuvo viviendo un infierno, sobre todo el sábado. Sin embargo, salió de ese terrorífico lugar a causa de un acto reprochable de racismo para alcanzar el cielo. Su pierna zurda llevó a Sporting Cristal a la clasificación y si bien Autuori solo se daba la mano con su comando técnico, el lateral izquierdo invitó a sus compañeros a celebrar con la popular. Se acercó al alambrado y agitaba su camiseta. Enseñaba el escudo. Hoy, Da Silva es un celeste más no solo porque defiende a este club, sino porque se siente parte de la historia de la institución.
“Lo que jugamos hoy, no era para pasar”, admitió muy enojado el técnico Paulo Autuori en la conferencia de prensa posterior a la clasificación. Y es que, aunque el objetivo se había logrado, la forma dejó muy descontento al entrenador celeste.
Esto es muy corto para nosotros, el equipo no puede tener un partido como local, tener una ventaja y hacer el primer tiempo que hizo. El responsable por el equipo soy yo pero para el club es importante. Como he ha hablado en la última conferencia, a partir de ahora todo está abierto”, añadió el técnico, quien podría evaluar refuerzos para la fase de grupos.
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