En el Perú, la capacitación técnica en oficios vinculados a la construcción y al saneamiento cobra cada vez más relevancia. Según la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), alrededor del 82% de las viviendas se han construido sin asistencia técnica profesional, lo que evidencia la necesidad de contar con trabajadores capacitados que garanticen instalaciones seguras y eficientes en hogares e infraestructura urbana. Este escenario pone en valor el rol de los gasfiteros, responsables de instalar, mantener y reparar sistemas de agua y desagüe, y esenciales para la calidad de los servicios básicos.
En el Perú, la capacitación técnica en oficios vinculados a la construcción y al saneamiento cobra cada vez más relevancia. Según la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), alrededor del 82% de las viviendas se han construido sin asistencia técnica profesional, lo que evidencia la necesidad de contar con trabajadores capacitados que garanticen instalaciones seguras y eficientes en hogares e infraestructura urbana. Este escenario pone en valor el rol de los gasfiteros, responsables de instalar, mantener y reparar sistemas de agua y desagüe, y esenciales para la calidad de los servicios básicos.
El oficio de la gasfitería es clave dentro de la construcción y el saneamiento, por su impacto en la eficiencia de los sistemas de agua y también por su contribución a la seguridad sanitaria de los hogares. Sin embargo, históricamente ha sido un sector con baja formalización y escasa capacitación especializada, lo que genera brechas en la calidad de las instalaciones y limita el desarrollo profesional de quienes trabajan en él.
“La gasfitería sigue siendo un oficio con gran demanda, pero con escasa capacitación formal, lo que genera brechas en la calidad de las instalaciones y limita el desarrollo profesional de quienes trabajan en el sector. Fortalecer las habilidades técnicas permite mejorar el desempeño de cada proyecto, garantizar instalaciones más seguras y eficientes, y reducir errores que afectan la durabilidad de la obra, pero también abre oportunidades para quienes buscan especializarse o emprender en este rubro”, señaló Antonio Cotera, técnico especialista de Pavco Wavin.
En los últimos años, el sector también ha comenzado a mostrar cambios en su composición. Según datos del INEI, solo el 10% de quienes trabajan en construcción son mujeres, aunque cada vez más buscan capacitarse en oficios técnicos vinculados a la construcción y el saneamiento.