Durante años, los hermanos Joanna Lombardi y Diego Lombardi intentaron que sus vidas no tuvieran nada que ver con el arte. Crecieron entre directores, actores y escritores que llegaban a su casa y conversaban sobre películas y libros hasta la madrugada. Ese mundo les resultaba cercano y familiar, pero no era el que querían para ellos. Preferían algo más simple: no ser definidos como los hijos del director Francisco Lombardi y de la escritora y guionista Giovanna Pollarolo. Joanna estudió Administración y trabajaba en consultoría; Diego estudió Ingeniería Alimentaria, vendía saborizantes y viajaba por el país supervisando fábricas de conservas de pescado. Su huida fue deliberada. Y, como suelen terminar las huidas deliberadas, no funcionó.
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La decisión de Diego de ser actor no fue recibida con entusiasmo en casa. Antes había intentado mantener un negocio paralelo que le diera estabilidad, hasta que llegó el momento de quiebre. “Un día dije ‘basta’. Le he dedicado tres años a esta vaina, tengo menos plata, menos tiempo, menos pelo. Me sentía mal”, recuerda. Cuando se lo dijo a su madre, la reacción fue inmediata. Joanna pasó por algo parecido cuando decidió dejar la consultoría para irse a estudiar cine. “Mi mamá casi se muere”, recuerda. Hoy la historia es otra. “Ahora le gusta lo que hacemos”, dice Joanna. “Ahora mi mamá siempre lee mis guiones. De hecho, este año es la primera vez que voy a dirigir una película con guion de mi mamá”.
Con Pancho Lombardi las cosas fueron distintas. El cineasta de “La boca del lobo” y “Maruja en el infierno” recibió la noticia casi con alivio. “A mí me dijo: ‘¿Por qué te demoraste tanto? Si te gusta actuar, actúa pues’”, recuerda Diego. Con el tiempo, los hermanos Lombardi trabajaron con él y absorbieron su manera de estar en un set. Joanna fue asistente en dos de sus películas y lo que más le quedó fue una forma de ser en el rodaje. “Mi papá nunca levanta la voz y escucha a todos por igual. Esa fue una enseñanza que he aplicado en mis películas. Todos pueden tener buenas ideas”. Diego lo vio desde el otro lado, como acto: “Si mi papá no te dice nada en una escena, es que le encanta lo que estás haciendo”.

Joanna y Francisco Lombardi, hija y padre cineastas que dejan su huella en el Festival de Cine de Lima 2022.
/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > ANTHONY NINO DE GUZMAN
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Wendy Vásquez, Rodrigo Palacios, Diego Lombardi y el argentino Alberto Rojas Apel participan en la película ‘Solos’ de Joanna Lombardi. (Foto: Tondero)
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Viaje al pasado
Desde aquellas primeras revelaciones vocacionales, los hermanos han cruzado caminos varias veces —cortometrajes, ayuda en proyectos—, pero nunca habían construido algo juntos desde el principio. El antecedente más cercano fue “Ay, qué será de mí”, la exitosa obra musical armada sobre canciones de Hombres G que montaron hace un par de años. La experiencia funcionó y les dejó la certeza de que podían trabajar en equipo. Su nueva obra musical, “El túnel”, es la consecuencia natural de ese proceso. Esta vez decidieron empezar juntos desde cero: escribir la historia, definir los personajes y levantar el proyecto como una creación compartida.
El elenco de «El Tunel», la nueva comedia de Diego Lombardi: Oscar Meza, Gisela Ponce de León, Patricia Barreto, Emilia Drago y Nicolás Galindo.
/ DANIELA TALAVERA
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“El túnel” cuenta la historia de un grupo de amigos de colegio que, cerca de los 40 años, se reúne una noche para abrir una cápsula del tiempo —una “lonchera viajera”, como la llaman en la obra— que armaron cuando tenían 17. Dentro hay fotos, música y recuerdos que los obligan a confrontar quiénes son hoy y dónde quedaron las promesas que se hicieron de jóvenes. “Es preguntarte qué hiciste con tu vida —dice Diego—, pero desde un tono ligero, porque es una comedia para cantar”. En escena, Emilia Drago, Gisela Ponce de León, Nicolás Galindo, Patricia Barreto y Ximena Palomino alternan diálogos con canciones que interpretan ellos mismos, acompañados por una banda en vivo.
La obra incorpora temas de distintas generaciones del rock y el pop en español —Abuelos de la Nada, Café Tacvba, Serú Girán, Shakira— interpretadas en vivo por los actores. “En cine, usar una canción de Soda Stereo es imposible, te cuesta miles de dólares; acá, como es música en vivo, pagas el derecho de ejecución pública y puedes hacerlo”, explica Joanna. En su obra, la música opera como un detonante emocional para los personajes y sus acciones, es el medio por el que regresan a quiénes eran antes de que la vida los fuera acomodando. Para Diego, el sentido final de la obra va más allá de la nostalgia. “En mis dos últimas obras siempre está la sensación de que se puede volver a empezar”, dice. Tanto “Ay, qué será de mí” como “El túnel” giran alrededor de la misma pregunta: ¿qué ocurre cuando uno descubre que todavía está a tiempo de cambiar el rumbo? No es una pregunta que les resulte ajena. //
Además…
La obra
“El túnel” es una comedia musical pop-rock creada por Joanna y Diego Lombardi, escrita por Alberto Rojas Apel y dirigida por Diego Lombardi, con dirección musical de Jorge ‘Awelo’ Miranda. La obra sigue a un grupo de amigos que, al borde de los 40, abre una cápsula del tiempo y revisa sus promesas juveniles entre canciones interpretadas en vivo, como “Trátame suavemente”, de Soda Stereo, “Volver a comenzar” de Café Tacvba y “Viernes 3 AM” de Serú Girán. El elenco incluye a Emilia Drago, Gisela Ponce de León, Óscar Meza, Patricia Barreto, Rodrigo Sánchez-Patiño y más. Estrena el jueves 9 de abril en el teatro NOS PUCP.














