Las políticas de estabilización sirven para mantener la inflación baja y el PBI cerca de su potencial. En ese terreno, en el Perú, al BCRP, encargado del control de la inflación, le ha ido muy bien; mientras que, al MEF, a cargo del PBI y la sostenibilidad de la deuda pública, le ha ido solo más o menos. También en el mundo, de acuerdo a Blanchard*, pasa lo mismo: “la política monetaria ha avanzado enormemente. La política fiscal, en cambio, no ha avanzado tanto”.
¿Qué se puede hacer para mejorar la política fiscal en el Perú?
Al BCRP le corresponde mantener la inflación baja y, complementariamente, evitar la extrema volatilidad del tipo de cambio. Para lo primero, el Banco utiliza la tasa de interés de referencia, y para lo segundo, la intervención cambiaria esterilizada. Dos objetivos, dos instrumentos. El BCRP lo hace a la perfección. Tiene a un Presidente distinguido, a los profesionales más calificados del país y tiene un blindaje constitucional a prueba de balas: El BCRP no le puede prestar plata al MEF.
La política fiscal, a cargo del MEF, en el rol de estabilizar la economía, en cambio, tiene muchas limitaciones.
Primero, la implementación de las políticas, entre que se detecta el problema y se ejecuta la política, toma tiempo. “Requiere de decisión democrática, negociación política, legislación y ejecución administrativa. Incluso cuando hay acuerdo, el proceso es lento. Y una estabilización lenta no es estabilización”.
Segundo, la economía política. El MEF puede aplicar una política expansiva en las recesiones, lo cual está bien, pero no retirarla durante el auge, lo cual está mal. Por fines electorales los gobiernos pueden evitar una consolidación fiscal impopular. Esto crea un sesgo hacia el déficit y el crecimiento de la deuda.
Tercero, el MEF no tiene un blindaje constitucional. La política fiscal opera con reglas establecidas por el Decreto Legislativo 1276, El Marco de la Responsabilidad y
Transparencia Fiscal del Sector Público No Financiero (MRTF), el cual, al igual que las leyes ordinarias, puede ser derogado por mayoría simple en el Congreso. Por eso las reglas se cambian a cada rato.
¿Qué hacer, entonces, para mejorar la política fiscal?
Primero, hay poco que hacer con la lentitud en la implementación de la política fiscal, en particular cuando el instrumento es la inversión pública. Desde que se decide subir la inversión pública hasta su elevación efectiva pueden pasar meses, lo cual atenta con la urgencia que requiere una política de estabilización. El rol estabilizador del MEF debe limitarse a enfrentar grandes choques como la crisis de 2008-2009, la pandemia de 2020-2021 o el conflicto social y el fenómeno climático del 2023. O cuando se ha llegado a una situación de trampa de liquidez en el que el BCRP no puede bajar más la tasa de interés.
¿Quién se hace cargo, entonces, de que el PBI se mantenga cerca a su nivel potencial?
El BCRP ya lo hace, a su manera, cuando busca la estabilidad de precios. En su regla de política, una variedad de la regla de Taylor, uno de los determinantes de la tasa de interés, es la brecha del PBI. Cuando la brecha del PBI es positiva, auge, el BCRP eleva la tasa de interés, para enfriar la economía. Cuando la brecha es negativa, recesión, el BCRP baja su tasa de interés, para impulsar la economía. Este rol anti cíclico funciona muy bien cuando los choques son de demanda.
¿Y si los choques son de oferta? Como en el Perú más de dos tercios de las importaciones son de insumos y bienes de capital, el tipo de cambio es un parámetro de la oferta agregada. Si hay un choque de oferta adverso, la curva de oferta se desplaza hacia la izquierda. Para que vuelva a su nivel original, el BCRP puede hacer caer el tipo de cambio a través de la venta de dólares.
Entonces, el BCRP puede encargarse de la estabilidad macroeconómica y el MEF, salvo cuando haya grandes choques, debería mantener una política fiscal neutra, permanentemente. En esas condiciones, la autoridad fiscal podrá abocarse a políticas de largo plazo que ayuden a elevar la tasa de crecimiento del PBI potencial y la presión tributaria actual, que no permite al gobierno cumplir bien con sus funciones.
¿Y cómo se garantiza la sostenibilidad de la deuda pública? A través del cumplimiento de las reglas fiscales contenidas en el MRTF. Las reglas son apropiadas: ponen límites al déficit fiscal, la deuda pública y al crecimiento del gasto corriente, y tiene cláusulas de excepción. El problema es que son fácilmente modificables.
Una salida puede ser convertir el MRTF en una ley orgánica. Modificar una ley de este tipo es mucho más difícil. A diferencia de una ordinaria, se requiere una mayoría absoluta de más de la mitad del número legal de congresistas, 66 votos, para cambiarla. El paso previo es volver a calibrar los parámetros de las reglas, que ya deben ser anticuados.
De esta manera, con un MEF más protegido, la inflación baja, el crecimiento al nivel potencial y la sostenibilidad de la deuda estarán garantizadas. Quizá podamos decir, entonces, BCRP y MEF: muy bien.














