Con una victoria electoral récord gestada gracias a su creciente popularidad, Sanae Takaichi, la primera mujer primera ministra de Japón, no solo logró rescatar a su partido del fracaso, sino que ha prometido un “importante giro político” en el país. Un cambio que incluye un aumento del gasto en defensa, la posible reforma de la constitución y normas migratorias más estrictas. Pero también una postura más fuerte frente a China.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Pese a su popularidad, Takaichi tiene como reto urgente mejorar la economía de Japón, la segunda economía de Asia, por eso hay especial expectativa sobre las medidas que tomará para hacer frente a la inflación, la principal causa del descontento de los votantes.
Una de sus promesas de campaña fue la congelación por dos años del impuesto sobre los alimentos (que va del 8% al 10%). Una reducción que se augura difícil de eliminar una vez aprobada, y que reduciría los ingresos fiscales en unos 5 billones de yenes (32.000 millones de dólares).
Otra prioridad para Takaichi es lograr una reforma de la Constitución pacifista de Japón para incluir el papel de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) en la Carta Magna y ampliar sus competencias.
Su promesa de un Japón “más fuerte y más próspero” también se verá en su política exterior e incluye una oposición más enérgica a la creciente influencia militar y económica de China en la región.
Carlos Aquino, director del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad San Marcos, explica que Takaichi también ha puesto el foco en el tema de defensa, que todavía es un tabú para muchos japoneses. “La primera ministra ha dicho que Japón vive una situación muy complicada y que cada vez el entorno es más peligroso para Japón y China. Corea del Norte y Rusia cada vez se unen más, y eso representa una amenaza para el país”, dice a El Comercio.
La tensión entre Takaichi y China ha ido en ascenso desde noviembre, cuando la primera ministra sugirió en una sesión parlamentaria que Japón podría intervenir militarmente si Beijing intentaba tomar por la fuerza Taiwán, una isla que el gigante asiático reclama como su territorio.
La postura de Takaichi rompió con la ambigüedad que caracterizó a sus predecesores al referirse a ese espinoso tema.
Aquino considera que una de las razones por las que la primera ministra ganó por tanto margen es China. “Ella dijo que si China ocupa militarmente o rodea militarmente Taiwán, y si Estados Unidos interviene en la defensa de Taiwán, Japón se vería obligado a intervenir, porque eso representaría una situación de supervivencia del país. Y obviamente eso le ha ganado críticas de China, e irónicamente, como dicen muchos analistas, ese ataque de China, le ha ayudado, porque muchos japoneses decían ‘no es posible que China nos ataque así’”.
La agencia AFP recuerda que cuando era ministra de Seguridad Económica Takaichi criticó el creciente poder militar de Beijing en la región y abogó por fortalecer la cooperación en seguridad entre Taipéi y Tokio.
Por eso la aplastante victoria electoral de Takaichi despierta recelo en China. El lunes 9, tras conocerse el resultado de los comicios anticipados, el portavoz de la Cancillería Lin Jian, afirmó que la comunicación con Japón debe basarse en el “respeto” y en la “adhesión al consenso”.
También señaló que China ya ha expuesto “en repetidas ocasiones” su postura sobre las recientes declaraciones de la mandataria japonesa respecto a Taiwán y subrayó que pedir diálogo mientras se adoptan actitudes de confrontación “no es una forma de diálogo que nadie pueda aceptar”.
Antes de ese pronunciamiento, Takaichi había asegurado que mantendría abiertas las vías de comunicación con Beijing y que defendiera la conveniencia de un intercambio de opiniones con su vecino.
La pregunta es qué vendrá ahora para la relación entre China y Japón. Beijing, a través de todos sus voceros, ha dicho que Takaichi se debe retractar de su afirmación sobre Taiwán, algo que para Aquino ella no va a hacer, menos ahora que ha ganado.
“Japón está en una situación más fuerte y lamentablemente eso va a tener el siguiente resultado: Japón no se va a retractar y China tampoco va a dejar de exigirle a Takaichi que se retracte. Entonces, la situación entre ambos países va a seguir tensa”, dice Aquino.
Por otro lado, Estados Unidos también ve fortalecida su posición en el Asia-Pacífico, afirma el experto, porque Trump -que ha elogiado a Takaichi- gana una aliada en Japón con la primera ministra. “Washington ha visto con muy buenos ojos la victoria de la japonesa y ella también está feliz porque sabe que a Trump le gustan los líderes fuertes, algo que ella ha demostrado ser”, concluye.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, estrecha la mano del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa de Huéspedes de Estado de Akasaka en Tokio, el 28 de octubre de 2025. (JAPAN POOL / JIJI PRESS / AFP)
/ STR
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});














