Accede a esta función exclusiva
Resume las noticias y mantente informado sin interrupciones.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El Super Bowl no suele mirar hacia atrás. Siempre corre hacia adelante, hacia el siguiente récord, el próximo espectáculo imposible de superar. Pero este domingo, en el Super Bowl LX, Bad Bunny decidió hacer algo distinto: detenerse, mirar a su pasado y convertirlo en el corazón de una de las presentaciones más comentadas en la historia del evento deportivo más visto de Estados Unidos.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El espectáculo demoró solo unos minutos antes que entrara Bad Bunny a escena, cuando el personal de utilería colocaba un grupo de arbustos verdes en el centro de la cancha de fútbol americano. Las luces se atenuaron. El ruido creció y una descripción al estilo cinematográfico apareció en pantalla: “Benito Antonio Martínez Ocasio presenta el espectáculo del medio tiempo del Súper Tazón”, se leía en español y al ritmo de una guitarra tropical.
LEE MÁS: La boda celebrada durante la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl fue real
Mientras caminaba por la selva puertorriqueña, Bad Bunny arrancó el show con “Tití me preguntó”, uno de los temas más reconocibles de su repertorio reciente. El estadio explotó. Las cámaras se movieron rápido en una secuencia donde el cantante se encontraba con costumbres de Puerto Rico.
Mientras la fiesta se alzaba, Benito caminaba por pasillos donde bailarines, disfrazados de trabajadores de la tierra, estaban en las plantas, pero también lo saludaban. Avanzaba y se veía un carro ambulante de agua de coco frío, luego un grupo de ancianos de sombrero jugando dominó en la calle, una estación de manicura en homenaje a las bellas y muy acicaladas latinas.
Luego, aparece otra estación ambulante de venta de “piraguas”, llamada así a las raspadillas peruanas e inspirada en su derivación de Venezuela, Puerto Rico, España y Colombia, banderas que aparecen en las botellas de tamarindo en la imagen.

Bad Bunny en la estación de «piraguas» o raspadillas de la escenografía. El cantante puertorriqueño se presentó en el medio tiempo del Super Bowl. (Foto: Captura)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Le dan una raspadilla de fresa a Bad Bunny y él la comparte con un vendedor de estación de tacos, en honor a la comida mexicana, mientras pasa por debajo de una pareja de boxeadores con guantes de colores de la bandera de Puerto Rico.
“Tengo una colombiana que me escribe to’ los día’ / Y una mexicana que ni yo sabía / Otra en San Antonio que me quiere todavía / Y las de PR que toítas son mía’”, dice la canción de “Titi me preguntó”, letra que despierta pasiones y conecta a la comunidad latina al ritmo del reguetón.
El final del recorrido es una estación de joyas de oro y plata donde “solo se acepta efectivo”. El vendedor del puerto entrega una caja con un anillo a Bad Bunny mientras canta: “El día que me case te envió la invitación / Muchacho deja eso”, dice y entrega el anillo de plata a un joven del pasillo tropical.
LEE MÁS: Lady Gaga agradece a Bad Bunny por invitarla al Super Bowl LX: “Fue un honor absoluto”
Cuando inició “Yo perreo sola”, la cámara sigue a la casita de color rosado típica de sus espectáculos en los últimos años de gira musical de Bad Bunny. La actriz de raíces latinas Jessica Alba en primer plano, bailando el género urbano al costado de un grupo de invitados, donde también aparece Karol G y Pedro Pascal.

Pedro Pascal en el espectáculo del Super Bowl. (Foto: Captura)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
“Las mujeres de todo el mundo perreando sin miedo”, dice Bad Bunny, quien canta desde el techo de la casita. A lo largo de aproximadamente 13 minutos, el artista interpretó una selección que incluyó “Debí tirar más fotos”, “Yo perreo sola”, “Voy a llevarte pa’ PR”, “EoO”, “Mónaco”, “Baile inolvidable”, “NuevaYol” y “Un verano en Nueva York”.
“Para ustedes pa que se lo gocen”, se pronuncia en la mezcla, como decía Tego Calderón, pionero puertorriqueño del género urbano. Entonces, en un cruce de imágenes, Bad Bunny cae por el techo de la casita hacia un departamento y luego sale por la puerta rosada.
Hay una estación especial titulada “Perreo” donde la tensión pasional de la música se apodera de los bailarines. “A ella le gusta la gasolina”, se escucha, en homenaje a la icónica frase de otro pionero del reguetón, Daddy Yankee. “Están escuchando música de Puerto Rico, de los barrios y los caseríos”, dice Bad Bunny, que canta en en el techo de un auto mientras el Estadio grita desesperadamente. “Buenas tardes, California. Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, y si hoy estoy en el Super Bowl LX es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías de creer en ti, vales más de lo piensas. Créeme”, dice el rapero a la cámara.

La boda real que dio pase a Lady Gaga en el medio tiempo del Super Bowl LX. (Foto: Captura)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La mayor celebración del amor viene con una boda en vivo. Se supo al día siguiente del Super Bowl que la pareja vestida de blanco fue real y Bad Bunny firmó como testigo.

Lady Gaga fue una de las cantantes invitadas.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El momento más emotivo del espectáculo vino con la aparición sorpresa de Lady Gaga, quien interpretó “Die With a Smile” en versión salsa y haciendo su mayor esfuerzo por lanzar algunos pasos en el escenario. La cantante rompió cualquier expectativa sobre los cruces de género y estilo dentro del show. A eso se sumó un meneo con movimiento de hombros de la mano de Bad Bunny en el centro de la pista de baile.

Ricky Martin apareció junto a las típicas sillas blancas de Bad Bunny que son una representación cargada de nostalgia y recuerdos personales. (Photo by Patrick T. Fallon / AFP)
/ PATRICK T. FALLON
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Minutos después, Ricky Martin se sumó al escenario para cantar “El Apagón” y “Café con Ron”, reforzando el puente entre generaciones de la música latina y consolidando el carácter panamericano del espectáculo.

Los Sobrinos, banda de Puerto Rico que tocó en el Super Bowl. (Foto: Captura)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La presentación contó con el acompañamiento de la banda de salsa puertorriqueña Los Sobrinos, que aportó la textura tropical y salsera a la puesta de sol del Super Bowl. “Ama sin miedo”, gritaba Bad Bunny antes de caer encima de un grupo de bailarines. Uno de los bailarines sujetando al cantante por debajo fue el coreógrafo Patricio “Pato” Quiñones, peruano de 33 años. Además,hubo otros tres peruanos en el show: Kandrex Millones como una de las mujeres albañiles, Eder Ávila aplaudiendo en la boda y Lu Arróspide en la parte final, con las banderas.

De izquierda a derecha, los peruanos Kandrex Millones, Lu Arróspide y Eder Ávila, quienes estuvieron con Bad Bunny en el Super Bowl 2026.
/ Kandrex Millones
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
A eso se sumó una coreografía de salsa con bailarines al son de “Nueva Yol”, en acompañamiento de la banda puertorriqueña. Y continúo con un lapso de tiempo sorpresa.
Un niño pequeño, vestido como Bad Bunny en una conocida fotografía de su infancia, apareció en escena. Observaba un televisor que transmitía la última gala de los Premios Grammy, en la que el cantante del álbum “Debí Tirar Más Fotos” se llevó el galardón más importante de la noche de febrero.
Era una escena, como si el niño estuviera en la sala de su casa. El artista se acercó, se detuvo y le entregó su Grammy, recreando el momento más íntimo del artista. “Cree siempre en ti”, le dijo al niño, que se quedó mirando fuera de cámara con la sonrisa más grande. Durante minutos, las redes sociales especularon sobre la identidad del menor, pues creyeron que el niño era Liam Conejo Ramos, el menor ecuatoriano de cinco años detenido semanas atrás por el ICE en Minneapolis junto a su padre. Sin embargo, se confirmó que se trataba de Lincoln Fox, un actor y modelo infantil de la misma edad, hijo de madre egipcia y padre argentino, según medios internacionales.
El gesto cerró el círculo musical: Benito homenajeando al niño que fue, aquel adolescente de Vega Baja, Puerto Rico, que subía canciones a SoundCloud desde su habitación mientras trabajaba como empacador en un supermercado.

El momento de los postes llegó con “El Apagón”, una canción que ya es himno de protesta contra los apagones constantes y el fracaso del sistema eléctrico en la isla. (Foto: EFE)
Durante la puesta en escena se desplegaron banderas de distintos países y se proyectó en pantalla la frase de Bad Bunny: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Hacia el final del show, el artista tomó un balón de fútbol americano con la inscripción “Juntos somos América” y pronunció: “Dios bendiga a América”, dicha en inglés, para luego mencionar países del continente que también cuenta con presencia migrante en Estados Unidos. Y dijo: “(América) sea Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guayana, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Cuba, República Dominicana, Chile, Jamaica, Haití, Antillas, Estados Unidos, Canadá o mi patria, Puerto Rico, seguimos aquí”.
Días antes, Bad Bunny había adelantado en conferencia de prensa que su presentación sería “una fiesta enorme” en el Super Bowl, en la que el público solo debía preocuparse por bailar. Cumplió. Y fue más allá.
Conforme a los criterios de
![]()
Tipo de trabajo:













