Cristiano Ronaldo sorprendió al fútbol árabe tras negarse a jugar el partido de este lunes entre Al Nassr y Al Riyadh, por la Saudí Pro League. El astro luso no está lesionado ni tiene desgaste físico. Su decisión posee un trasfondo más allá de lo deportivo: se trata de una señal de protesta contra el club. ¿Por qué?
Según el diario portugués A Bola, CR7 está molesto con la dirigencia del conjunto árabe y con una competición desvirtuada por la posible llegada de Karim Benzeman al Al Hilal, líder del torneo. “El enojo pasa por la forma en que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) está manejando a Al Nassr”, se lee en el citado medio.
Este fondo estatal es el responsable de financiar al conjunto árabe y el que realizar la mayor inversión en los refuerzos del club de la ciudad de Riad.
Para Cristiano, hay una falta de refuerzos en Al Nassr. Mientras que Al Hilal, su principal competidor, lleva invertidos cerca de 44 millones de euros en la incorporación de cinco futbolistas, Al Nassr apenas tuvo una llegada en este mercado de pases: se tratra de Haydeer Abdulkareem, volante de 21 años, que llegó procedente del Al Zawraa SC de la liga egipcia.
A esto se suma un cambio interno que empeoró la situación. La dirigencia de origen portugués en Al Nassr perdó poder dentro del club luego de que Simao Coutinho (director deportivo) y José Semedo (director general) quedaran sin atribuciones por decisión del Consejo Directivo. Ambos eran figuras de confianza de Cristiano, por lo que se considera un golpe directo a su influencia en la institución.
Con 961 goles en su carrera, CR7 sigue persiguiendo marcas históricas. Pero su ausencia ante Al Riyadh aparece como una decisión personal y un mensaje claro hacia la dirigencia del club árabe.













