El líder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, lanzó una advertencia directa a Estados Unidos: cualquier ataque contra territorio iraní provocará una “guerra regional” en el Medio Oriente. La declaración llegó como respuesta a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien en los últimos días reforzó la presión militar y diplomática sobre Teherán en medio de la crisis por su programa nuclear. ¿Estamos ante un inminente conflicto de consecuencias imprevisibles en una de las regiones más conflictivas del planeta?
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Estados Unidos exige que Irán renuncie por completo al enriquecimiento de uranio, algo que Teherán rechaza, alegando su derecho en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), del que es signatario.
Además, este mismo lunes Irán comenzó unas maniobras militares cerca de la frontera con Irak, en unos ejercicios que durarán dos días.
Desde principios de enero Trump intensificó la presión sobre Irán, tras la feroz represión de las protestas contra el costo de vida y en demanda del fin del régimen teocrático que gobierna el país asiático desde la revolución de 1979.
Según la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, unas 6.842 personas murieron a consecuencia de la represión de las manifestaciones. Además, 42.000 fueron detenidas durante las protestas.

El patio del Centro de Diagnóstico y Laboratorio Forense de la provincia de Teherán, en Irán, con docenas de cuerpos en bolsas para cadáveres. (AFP).
/ –
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Trump ha amenazado con una intervención militar en Irán y ha desplegado cerca del golfo Pérsico al portaaviones USS Abraham Lincoln y tres destructores de misiles guiados, acompañados de miles de soldados.

El portaaviones USS Abraham Lincoln (izq.) transita por el estrecho de Ormuz el 19 de noviembre de 2019. (AFP).
/ ZACHARY PEARSON
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Los buques de guerra de Estados Unidos en el Medio Oriente. (AFP).
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El domingo, Trump afirmó que esperaba “lograr un acuerdo” con Irán.
Antes de la declaración del mandatario estadounidense, el ayatola Alí Jamenei había alertado sobre una “guerra regional” en caso de una acción militar estadounidense.
Jamenei dijo que los iraníes no se asustarán por las amenazas ni por la presencia militar estadounidense en la región y que el pueblo no se dejará intimidar.
En su advertencia, Jamenei afirmó que Irán no desea iniciar una guerra con nadie, pero que respondería con fuerza si es atacado o acosado.
El peligro de una guerra regional

El líder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, en un discurso el 17 de enero de 2026. (Foto de KHAMENEI.IR / AFP).
/ –
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La advertencia de Jamenei debe leerse con cautela y en clave más política que militar. Así lo sostiene a El Comercio el analista internacional Francesco Tucci, quien advierte que, si bien Irán conserva capacidad de generar inestabilidad en la región, su margen para una respuesta directa y simétrica frente a Washington es hoy limitado.
Tucci recuerda que Irán llega a esta escalada tras la llamada “guerra de los 12 días”, marcada por ataques de Israel y bombardeos estadounidenses sobre infraestructuras vinculadas al programa nuclear iraní, cuya efectividad —señala— sigue siendo poco clara. A esto se suma el reciente despliegue de un grupo de combate de un portaaviones estadounidense en la región, lo que abre la posibilidad de nuevos ataques aéreos.
El analista subraya que la capacidad militar iraní ha sido seriamente dañada. “Su sistema de misiles balísticos fue golpeado de manera significativa y el país carece de una defensa aérea capaz de enfrentar un ataque combinado de Estados Unidos e Israel”, explica. En ese escenario, la opción más realista para Teherán no sería una confrontación directa, sino la activación de sus aliados regionales, como Hezbolá en el Líbano, los hutíes de Yemen o milicias chiitas en Irak, aunque incluso ese recurso —advierte— está sujeto a decisiones que no controla completamente.
Para Tucci, la advertencia de Jamenei contiene una fuerte carga de retórica y de propaganda. Recuerda que en episodios recientes Irán avisó con antelación antes de responder a bombardeos estadounidenses, evitando víctimas y una escalada mayor. “Eso demuestra que, más allá del discurso, existe cautela operativa”, afirma.
El analista también vincula el tono desafiante del liderazgo iraní con la fragilidad interna del régimen, presionado por protestas sociales y una crisis de legitimidad. “Los ayatolás necesitan proyectar fuerza, al menos en el plano discursivo. Pero una cosa es el mensaje político y otra, muy distinta, la capacidad real de sostener una guerra abierta”, señala.
El periodista y analista internacional Carlos Novoa sostiene que la advertencia de Jamenei debe entenderse como una amenaza directa contra Israel y no como el anuncio de una confrontación inmediata y total con Estados Unidos.
En diálogo con El Comercio, Novoa enfatiza en que cualquier ataque occidental contra territorio iraní provocaría una respuesta que impactaría de manera directa en el frente israelí, activando una cadena de represalias en Medio Oriente.
Según Novoa, cuando Jamenei habla de “escalada regional” alude principalmente a la capacidad de Irán de golpear a Israel a través de sus aliados y fuerzas indirectas, como Hezbolá o los hutíes, actores que —advierte— suelen ser subestimados en el análisis occidental. “Irán todavía conserva margen para avanzar por esa vía”, afirma.
¿Trump pasará a la acción militar?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla antes de firmar órdenes ejecutivas en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, el 30 de enero de 2026. (Foto de ANNABELLE GORDON / AFP).
/ ANNABELLE GORDON
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Con respecto a la retórica bélica de Trump, Tucci considera que el despliegue militar de Estados Unidos cumple una doble función: presión negociadora y disuasión, aunque no descarta que exista un plan concreto de acción.
“Trump es imprevisible. A menudo dice una cosa y hace otra. Esa ambigüedad también es parte de su estrategia”, sostiene. A su juicio, una eventual falta de acción tras declaraciones tan contundentes podría erosionar la credibilidad de Washington, incluso entre los sectores opositores iraníes que esperan algún tipo de respaldo externo.
Para Novoa, la estrategia de Trump responde a un instrumento clásico de presión negociadora. “Es la estrategia que Trump ha aplicado desde el inicio: presionar al máximo y luego aflojar”, señala, y recuerda como antecedente el caso venezolano, donde Washington combinó negociaciones fallidas con Nicolás Maduro con una ofensiva militar posterior.
En el escenario iraní, el despliegue militar apunta, a su juicio, a forzar concesiones en la mesa de negociación, más que a una acción inmediata de gran escala. Esa lógica se refleja en la aceptación de Teherán de abrir conversaciones sobre su programa nuclear, aunque con límites claros.















