Un niño de nueve años de edad (D.G.S.), procedente de Lima, se recuperó satisfactoriamente luego de sufrir una lesión en la mano izquierda, al manipular un artefacto pirotécnico que encontró en la vía pública. El accidente le ocasionó quemaduras severas y exposición ósea en uno de los dedos.
Un niño de nueve años de edad (D.G.S.), procedente de Lima, se recuperó satisfactoriamente luego de sufrir una lesión en la mano izquierda, al manipular un artefacto pirotécnico que encontró en la vía pública. El accidente le ocasionó quemaduras severas y exposición ósea en uno de los dedos.
El menor fue evaluado inicialmente por el servicio de Traumatología, donde se realizó la limpieza y estabilizaron la lesión. Debido a la complejidad del caso y con el objetivo de evitar la amputación, los cirujanos plásticos del Hospital de Emergencias Pediátricas (HEP) determinaron realizar un procedimiento reconstructivo especializado, el cual fue efectuado por un equipo multidisciplinario entre médicos, enfermeras y técnicas en enfermería.
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El procedimiento quirúrgico se realizó en dos etapas. El primero consistió en la colocación de un colgajo dermograso inguinal, que permaneció por un periodo aproximado de tres semanas, intervención que fue realizada por el Dr. Beto Herrera Ruelas, cirujano plástico del HEP.
Posteriormente, el Dr. Javier Pascual Zembo llevó a cabo la segunda etapa quirúrgica, correspondiente a la desconexión del colgajo y el modelamiento del dedo, permitiendo brindar cobertura adecuada a la zona afectada. Este tipo de técnica reconstructiva requiere un seguimiento estricto para asegurar su adecuada evolución y funcionalidad.
Asimismo, el Dr. Pascual, destacó que el salvataje de extremidades en niños es una prioridad institucional, ya que permite preservar la funcionalidad y reducir las secuelas físicas y emocionales. Asimismo, reiteró el llamado a los padres de familia a no permitir que los menores manipulen pirotécnicos, debido al alto riesgo de quemaduras y lesiones graves.
Dedo reconstruido gracias al trabajo articulado de médicos cirujanos, enfermeras y técnicas en enfermería. Foto: HEP/Gob.pe
“Las quemaduras en niños son una de las emergencias más frecuentes y, en la mayoría de los casos, totalmente prevenibles. Detrás de cada accidente hay un descuido involuntario, pero con consecuencias graves. Los artefactos pirotécnicos no son juguetes y su manipulación por menores de edad puede provocar lesiones irreversibles, como la pérdida de dedos o extremidades”, expresó.
“Exhortamos a los padres y cuidadores a no permitir su uso y a reforzar la supervisión constante, especialmente en el hogar y en la vía pública. La prevención es siempre la mejor forma de proteger a nuestros niños”, puntualizó el especialista.