La nueva versión de TikTok en Estados Unidos comenzó su operación en medio de acusaciones de censura política y fallos técnicos, apenas días después de que la plataforma pasara a manos de un consorcio estadounidense para evitar su prohibición. Usuarios denunciaron bloqueos de palabras clave, reducción de visibilidad de contenidos críticos y errores generalizados en el servicio.
La compañía explicó que los problemas se debieron a un corte de energía en uno de sus centros de datos en el país, lo que provocó un fallo en cadena que afectó la carga de videos, el algoritmo de recomendaciones y las estadísticas públicas. Según la plataforma, la red ya fue restablecida, aunque persisten ajustes técnicos junto a su socio de infraestructura.
MIRA: Amazon reducirá la plantilla en 16.000 personas al menos y la mayoría en EE.UU.
Las fallas coincidieron con denuncias de censura selectiva. Varios usuarios afirmaron que no podían enviar mensajes que incluyeran la palabra “Epstein” y que algunos videos críticos con el presidente Donald Trump fueron marcados como “no elegibles para recomendar”, lo que limita su difusión. Las restricciones generaron sospechas sobre una posible moderación sesgada en un contexto político sensible.
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que solicitó al Departamento de Justicia estatal revisar la conducta de la aplicación tras recibir informes de contenido suprimido por motivos políticos, lo que abre la puerta a una investigación sobre posibles vulneraciones a la libertad de expresión.
La polémica se produce tras la reestructuración forzada de la plataforma. La matriz china ByteDance redujo su participación al 19,9 % y cedió el control de la operación estadounidense a una ‘joint venture’ liderada por empresas como Oracle, Silver Lake y MGX, en cumplimiento de una orden ejecutiva impulsada por la Casa Blanca.
En paralelo, creadores y anunciantes han expresado preocupación por la inestabilidad del servicio y la falta de claridad sobre los criterios de moderación. En un entorno donde la visibilidad y las métricas son clave, los errores técnicos y las sospechas de censura han llevado a miles de usuarios a explorar plataformas alternativas, en un inicio accidentado para la nueva etapa de TikTok en Estados Unidos.