En campaña, todas las organizaciones políticas prometen más hospitales, más colegios, más seguridad, más carreteras, más empleo, más vivienda. El problema es que el Estado peruano no tiene recursos infinitos. Peor aún, el próximo gobierno deberá enfrentar las presiones de mayor gasto consecuencia del populismo de los últimos años. Por eso, desde Videnza Instituto consideramos relevante cuantificar el costo de las medidas que proponen los principales candidatos a la Presidencia del Perú. ¿Los planes de gobierno plantean medidas realistas y acordes a la situación fiscal del país o, por el contrario, presentan propuestas irreales para el espacio fiscal con el que cuenta el país actualmente?
Para el análisis incluimos a las 15 organizaciones políticas cuyo candidato presidencial figura fuera del rubro “Otros” en las últimas encuestas de Datum (2-6 de enero) e Ipsos (7-8 de enero). El análisis estima exclusivamente el costo fiscal anual incremental de las propuestas contenidas en los planes de gobierno presentados ante el Jurado Nacional de Elecciones. A partir de la lectura detallada y manual de cada plan, identificamos las medidas con implicancias presupuestales claras y cuantificables, tales como ampliación de coberturas, creación o fortalecimiento de programas, inversiones en infraestructura o incrementos en transferencias. Excluimos propuestas declarativas, reformas normativas sin costo de implementación y acciones sin contenido operativo verificable. Para este análisis, además, se toman los montos específicos mencionados en los planes de gobierno, y se calculan costos multiplicando las metas físicas (beneficiarios, infraestructura o servicios) mencionadas en los documentos por un costo unitario de referencia.
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Estos costos unitarios provienen de programas públicos existentes, presupuestos históricos de proyectos comparables o presupuestos de referencia nacional o internacional. Cabe destacar que el ejercicio se centra exclusivamente en el costo fiscal, sin considerar evaluaciones del impacto económico o social de las medidas propuestas.
Los resultados generales muestran una situación preocupante. Considerando que el presupuesto general de la República es de alrededor de S/257.600 millones, la implementación de las medidas propuestas en los planes analizados supone, en su gran mayoría, incrementos de más del 10% en el presupuesto público. Algunos incluso superan el 20% del presupuesto. Esto claramente colisiona con la necesidad de recuperar la disciplina fiscal.
Al detalle, según su plan de gobierno, Renovación Popular propone un gasto incremental anual estimado de S/ 65.300 millones, lo que representa un incremento del 25% del Presupuesto Público 2026. Le siguen Frente Esperanza, con S/61.500 millones (23,9% adicional al presupuesto 2026) y Perú Libre, con S/59.500 millones. Por otro lado, los tres partidos con menor costo incremental –costo anual adicional a lo que actualmente se gasta– son Sí Creo (S/10.800 millones), Obras (S/10.900 millones) y País para Todos (S/10.900 millones). De los 15 partidos analizados, estos tres últimos son los únicos en los que el gasto incremental es menor al 5% del presupuesto del 2026. En un mundo fiscal ideal, ese aumento podría parecer manejable. Pero en el Perú actual —con una regla fiscal que exige consolidación, presiones por gasto corriente y baja capacidad de ejecución— incluso un aumento de 3% o 4% supone financiamiento claro o una reasignación drástica de prioridades.
Cuadro N° 1: Costo incremental anual estimado por partido político

En cuanto a qué rubros concentran el gasto, en el agregado de los 15 partidos analizados, los sectores más “beneficiados” por las promesas costeadas son transporte (22%), salud (19%) y educación (18%). Le siguen vivienda (10%), agricultura (9%) y seguridad (5%). Si bien esto guarda cierta coherencia con las demandas ciudadanas —servicios básicos y conectividad—, el problema no es el destino del gasto, sino la escala y el método. Muchos planes plantean saltos estructurales —por ejemplo, elevar el presupuesto del sector salud a un 7% del PBI— sin detallar de dónde vendrá el dinero ni cómo se transformará la gestión para ejecutar eficientemente ese salto.
En cuanto a las medidas más costosas, hasta ocho propuestas de diversos partidos lideran el ranking de medidas con un gasto incremental anual de más de S/10.000 millones de soles [ver gráfico]:
Cuadro N° 2: Propuestas con mayor costo incremental anual estimado*

*En este cuadro no se consideran planteamientos como elevar el gasto en salud a 7% del PBI, como lo hacen el Frente Esperanza y Perú Primero, aunque estos sí se consideran en el cálculo del costo incremental. Esto se debe a que este tipo de planteamientos no corresponden a propuestas específicas, sino a promesas de mayor gasto para financiar distintas medidas.
Este análisis confirma que, sin una evaluación rigurosa de las restricciones fiscales, cualquier promesa de campaña corre el riesgo de transformarse en un compromiso imposible de cumplir. En un contexto donde el presupuesto ya enfrenta presiones estructurales –incrementos significativos en el gasto corriente– y el país necesita transitar por una senda de consolidación fiscal, ofrecer incrementos masivos de gasto sin detallar fuentes de financiamiento resulta nefasto para la estabilidad económica. Exigir a los candidatos transparencia sobre el “cómo” —no solo el “qué”— es una condición mínima para elegir bien en las próximas elecciones.














