La perseverancia condujo al éxito a los hermanos José Antonio y Martín Bañuelos, quienes empezaron su carrera empresarial “tomando una oportunidad” que se les presentaba en el rubro de limpieza industrial y municipal, del cual conocían muy poco.
Fueron sus inicios en Ingenia Green Equipment. Entonces dedicaban sus días a brindar el servicio de postventa a una única máquina en la Vía Expresa Línea Amarilla de Lima Expresa. Hoy importan y venden varias decenas de máquinas para limpieza de todos los tamaños, incluyendo grandes equipos para la gran minería, según comenta José Antonio Bañuelos, actual gerente general de la empresa peruana y Premio LEC 2026.
¡Gracias por suscribirte a Día 1!
Tu inscripción ha sido confirmada. Recibirás nuestro newsletter en tu correo electrónico. ¡Esperamos que disfrutes del contenido!
«,t.textContent=n,t.classList.replace(«cutter-nl__button–premium»,»cutter-nl__button–subscribed»)):(i.innerHTML=»
Lamentamos verte partir.
Tu suscripción ha sido cancelada y ya no recibirás más nuestro newsletter en tu correo electrónico. Si cambias de opinión, siempre serás bienvenido de nuevo.
¡Gracias por habernos acompañado!
«,t.textContent=s,t.classList.replace(«cutter-nl__button–subscribed»,»cutter-nl__button–premium»)),t.disabled=!1}),3e3):(window.tp.template.show({templateId:»OTFEJQDCHMFK»,displayMode:»modal»,showCloseButton:»true»}),setTimeout((()=>{t.disabled=!1,t.textContent=l}),3e3))}catch(e){console.log(«ERROR AL SUSCRIBIRSE O DESUSCRIBIRSE: «,e)}}))}else window.tp.pianoId.init({display:»modal»,loggedIn:function(e){const{firstName:t,lastName:s}=e.user||{}}}),t.addEventListener(«click»,(()=>{window.tp?.pianoId?.show({screen:»login»})}))}])}))}));const closeSubscribeModal=()=>{document.getElementById(«subscribe-modal»).innerHTML=»»};
Newsletter exclusivo para suscriptores
LEC
– ¿Cómo nació Ingenia Green Equipment?
La empresa nació cuando unos empresarios españoles vinieron a traer tecnología europea para el rubro de ‘gestión de residuos’ y limpieza municipal. Entonces, mi hermano y yo éramos practicantes. Conocemos a estos empresarios y nos arriesgamos a empezar el negocio con ellos.
– ¿Empezaron el negocio siendo practicantes? ¿Eso significa que no habían terminado la universidad?
No habíamos terminado la universidad. Yo estaba en el último ciclo de Administración y Negocios Internacionales, en la UPC, y mi hermano Martín [hoy gerente comercial de la empresa] estaba en el último ciclo de Ingeniería Civil, en la Universidad Ricardo Palma. Los dos estábamos haciendo prácticas profesionales, pero nos salió esta oportunidad y, la verdad, la tomamos.
– ¿Fue una oportunidad al paso?
Tengo muchos amigos que me dicen: “¿Cómo podemos hacer para emprender?”. En nuestro caso, aprovechamos una oportunidad que se nos cruzó en el camino. A muchas personas se le cruzan oportunidades y no las toman. Nosotros la tomamos. Los primeros años fueron complicados, pero, al final, la perseverancia nos llevó a dónde estamos.
– ¿Cómo consiguieron el dinero para asociarse, si aún eran practicantes?
Lo que los empresarios nos dijeron fue que les gustaba nuestro perfil, las ganas que teníamos y la dinámica, por eso nos propusieron darnos el 49% de las acciones a cambio, simplemente, de trabajar y hacer crecer el negocio.
– ¿La asociación la consiguieron a cambio de trabajo?
Fue 100% a cambio de trabajo. No pagamos nada por las acciones de la empresa porque lo que ellos buscaban era, simplemente, uno o dos socios que pudieran dedicarse al negocio. La empresa todavía no había empezado. Solamente habían vendido una máquina, que daba un flujo de postventa de US$5.000 mensuales. Más que eso no había nada.
– ¿Empezaron con una máquina?
Al principio éramos solamente mi hermano y yo, los dos solos, tratando de resolver problemas mecánicos de madrugada, en plena Vía Expresa Línea Amarilla, de Lima Expresa, que era la empresa a la cual habíamos vendido la primera máquina.
– ¿Ahora cuántas máquinas venden?
Ahora vendemos desde aspiradoras pequeñas hasta barredoras viales con un ticket de US$200 mil a US$250 mil. De estas últimas vendemos diez máquinas al año, cuando nuestra competencia vende una o dos. En proyectos de gestión de residuos y sistemas de autoclave vendemos alrededor de ocho a 10 equipos. Y en máquinas pequeñas vendemos hasta 100.

– ¿Y todo esto ocurrió a partir de su asociación con los empresarios españoles?
No teníamos mucho que perder en ese momento y entramos como socios minoritarios con un 49% de participación. Eso ocurrió en el 2014. Pero no fue hasta el 2021 cuando la empresa creció. En ese punto, nos sentamos con nuestros socios y les compramos su participación, y nosotros pasamos a ser dueños del 100%.
– ¿En qué sectores está presente Ingenia Green Equipment?
Estamos presentes en la mayoría de sectores económicos, pero el principal es el minero porque fue allí donde dimos el salto al siguiente nivel.
– ¿Qué porcentaje del negocio representa la minería para ustedes?
De forma directa e indirecta debe estar representando un 60% o 70% del negocio.
– ¿Con qué empresa minera empezaron a trabajar?
Empezamos vendiendo máquinas a los almacenes de concentrados del Callao y de allí se corrió la voz. El primer cliente con el que trabajamos fue Impala Terminals, luego siguió Perubar y después la gran minería empezó a tocarnos las puertas.
– ¿Qué empresas de la gran minería se acercaron a ustedes?
Trabajamos con Southern, Chinalco, Antamina, entre otros. Una vez que entramos al sector minero a través de los almacenes de concentrados, todo fue una bola que se fue haciendo cada vez más grande. Antes de eso estuvimos cuatro o cinco años tocándole la puerta a la minería, pero, como no teníamos una referencia, se nos hizo difícil, pero, finalmente, lo conseguimos.
– ¿Qué máquinas son las que más venden?
Nuestro ‘core business’ son las barredoras viales, pero tenemos una cartera que va desde máquinas para limpieza comercial, industrial y municipal, hasta máquinas para gestión de residuos (plantas de compostaje, trituradores, y autoclaves para el sector médico). Todo lo que tiene que ver con el mundo de la limpieza y la gestión de residuos orgánicos y no orgánicos.
– ¿Qué proyectos están trabajando para la minería ahora?
Hemos instalado el patio de residuos para Antamina. Son dos plantas grandes de compostaje qué permiten tratar hasta dos toneladas de material por día. Eso permite tratar y disponer los residuos orgánicos generados por el campamento minero, donde hay una cantidad brutal de gente.
– ¿Qué hacen con los residuos orgánicos?
El compostaje permite que el residuo orgánico no termine en una compactadora, sino que se procese internamente en la mina y se convierta en abono. Ese abono la mina lo puede disponer para sus propias áreas verdes o lo puede donar a las comunidades.

– ¿Cuál es el objetivo de la empresa a mediano o largo plazo?
A mediano plazo pensamos impulsar el negocio de alquiler de maquinarias. Después, queremos consolidarnos en proyectos de llave en mano con montos superiores a US$1 millón.
– ¿Con qué proyectos?
Actualmente estamos instalando varios proyectos de esas dimensiones. Por ejemplo, un proyecto de aspiración de polvos en la mina Cuajone, de Southern Copper, el cual nos va a dar mucha visibilidad y que nos gustaría replicar en otras minas. Las proyecciones a futuro son bastante buenas.
– ¿Cuánto han crecido en estos últimos años y cuanto esperan crecer?
Yo calculo que en el último año habremos crecido alrededor de 20% a 25%, y la proyección es esa: seguir creciendo, pero con porcentajes más abultados, porque nuestra idea es crear un portafolio cada vez más amplio con proyectos de tickets más grandes qué nos permita tener una facturación mayor.
– ¿Cuánto proyectan facturar?
A largo plazo esperamos facturar montos que superen los US$10 millones o US$15 millones al año, de aquí a tres o cinco años, consolidando los proyectos llave en mano.














