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La segunda fecha de Bad Bunny en el Perú no solo estuvo marcada por la euforia de sus miles de fanáticos, sino también por la presencia de conocidas figuras de la farándula nacional en uno de los espacios más exclusivos del espectáculo: ‘La Casita’. Este sábado 17 de enero, Vania Bludau, Melissa Paredes y Luana Barrón fueron vistas como invitadas especiales en este segmento del concierto del ‘Conejo Malo’.
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Más que un simple escenario, ‘La Casita’ representa el concepto íntimo de la gira “Debí tirar más fotos World Tour”. Su origen se remonta a la serie de conciertos “No me quiero ir de aquí” en Puerto Rico, donde Bad Bunny incorporó elementos de la vida cotidiana de la isla a su puesta en escena, transformando la arquitectura doméstica en parte del espectáculo.
La estructura fue diseñada por la arquitecta puertorriqueña Mayna Magruder Ortiz e está inspirada en una vivienda real de Humacao y en los planos de Levittown, en Toa Baja, la primera urbanización planificada de Puerto Rico. De este modo, el cantante traslada al escenario una representación simbólica del hogar caribeño.

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Con 12.80 metros por lado y 3.66 metros de altura, la casa cuenta con tres niveles. En el interior, con capacidad para 30 personas, hay sofás, televisores y un bar en la cocina. El balcón puede albergar a 15 invitados, mientras que el techo funciona como plataforma escénica, donde Bad Bunny interpreta varias canciones frente al público, con espacio para 20 personas adicionales.
La ubicación de ‘La Casita’ también cambia según el estadio. No siempre se sitúa al frente del escenario principal, sino en zonas laterales o intermedias, reforzando la idea de que el hogar no ocupa el centro por jerarquía, sino por su función simbólica. En esencia, es un salón social incrustado en el concierto, donde la estrella convive con sus invitados como si fueran vecinos, mientras el público presencia uno de los momentos más comentados del show.















