En medio de un concierto diseñado para estadios y audiencias multitudinarias, Bad Bunny decidió introducir un gesto en apariencia mínimo: una casa. No una metáfora, sino una vivienda a escala real instalada dentro del recinto, con bar, terraza, balcón y hasta techo transitable. “La casita” no es un adorno ni un simple escenario alterno; es el corazón conceptual del “Debí tirar más fotos World Tour”, una estructura que reconfigura la lógica del show y lo desplaza del espectáculo masivo a la intimidad de una reunión casera.
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Dentro del concierto, “la casita” funciona como un escenario alternativo al principal. Bad Bunny se traslada hacia ella durante un tramo clave del show y permanece allí entre 20 y 30 minutos, interpretando versiones más íntimas de sus canciones, conversando, bebiendo y compartiendo con invitados. Es el momento en que el espectáculo baja el volumen de lo épico y sube el de lo emocional: menos pirotecnia, más cercanía.
La estructura —de 12,80 metros por lado y 3,66 metros de altura— tiene tres niveles: un interior con capacidad para unas 30 personas, un balcón para alrededor de 15 y un techo que puede albergar hasta 20 más, y que también funciona como plataforma escénica. En su interior hay televisores encendidos, un bar montado en la cocina, sofás, cerámica local, plantas naturales y las infaltables sillas y mesas de plástico, íconos del convivio latino. Todo está pensado para que el espacio se sienta habitado, no exhibido.

Además del interior y el balcón, el techo de la casita también funciona como plataforma escénica y ha sido usado para presentaciones especiales de invitados durante la gira. (Photo by Ricardo ARDUENGO / AFP)
/ RICARDO ARDUENGO
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¿Quiénes están allí? A diferencia de un palco VIP tradicional, los ocupantes no se compran ni se sortean. Son invitados seleccionados directamente por el equipo de Bad Bunny: amigos, colaboradores, artistas, deportistas y figuras públicas que entran y salen como si asistieran a una fiesta privada. En fechas anteriores han aparecido nombres como Residente, Marc Anthony, Bizarrap, Feid, Julieta Venegas, Kylian Mbappé, LeBron James, Penépené Cruz, Javier Bardem, Salma Hayek, entre otros. En el caso peruano, ya se han visto a los hijos de Fiorella Cayo, al cantante Jaze y a la artista norteamericana de ascendencia peruana Isabela Merced como parte de los invitados los invitados en otros tramos de la gira.
La ubicación de “la casita” también varía según el recinto. No siempre está al frente del estadio: en esta gira se ha colocado en zonas laterales o intermedias, reforzando la idea de que el hogar no ocupa el centro por jerarquía, sino por función. En esencia, es un salón social incrustado en el concierto, un lugar donde la estrella y sus invitados conviven como vecinos, mientras el público observa —y registra— uno de los momentos más comentados del show.
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El éxito simbólico de “la casita” no ha estado exento de polémica. Cuando la gira salió de Puerto Rico, su implementación generó reclamos en países como México y Chile, donde la ubicación de la estructura obligó a modificar mapas de localidades una vez que los boletos ya estaban vendidos. Asistentes que habían pagado para estar cerca del escenario principal se encontraron con que una parte importante del concierto ocurría lejos de su zona, lo que derivó en que algunas productoras ofrecieran cambios de entradas o reembolsos.

La Casita ha generado controversia entre fans porque algunas de las mejores canciones se interpretan desde este espacio alterno, lo que ha llevado a reclamos por la visibilidad desde zonas que no tenían acceso directo a este escenario. (Foto: Difusión)
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Asimismo, la ubicación de la casita presentó inconvenientes con los asistentes que se encuentran en las zonas posteriores al pequeño recinto, implementándose algunas pequeñas pantallas en los alrededores para que no se pierdan del espectáculo.
Ahora, con Lima en la mira, la expectativa vuelve a concentrarse en ese espacio. El mismo día del show se revelará quiénes acompañarán al artista en “la casita”, ubicada esta vez al otro extremo del escenario, dentro de la zona VIP, donde la intimidad y el espectáculo volverán a cruzarse.
1

Gira X 100pre
El Tercer Ojo
Un motivo visual recurrente en contenido promocional y algunos visuales del tour, asociado con la visión interior y la identidad personal del artista durante esta etapa temprana de su carrera.
2

Gira YHLQMDLG
La Habitación
Elementos urbanos y cotidianos, como escenas de calle, interiores domésticos o detalles que remiten a la vida real, reflejando la estética de fiesta en casa y cultura popular presentes en la narrativa del álbum
3

Gira El Último Tour
El Camión Transformer
En la iconografía asociada (como portada del álbum y comunicaciones visuales) aparece un camión grande que simboliza movilidad y fuerza visual; en actuaciones se enfatizó su presencia como parte de la escenografía o imágenes relacionadas con la ruta de la gira.
4

Gira World’s Hottest Tour
La Isla Flotante
En la producción de este tour se usó una escena de playa con palmera volante, montada sobre estructuras que permitían a Bad Bunny “sobrevolar” el estadio o acercarse al público, reforzando la sensación de verano y fiesta masiva.













