Luego de alcanzar la cantidad de firmas necesarias, la moción de censura contra el ministro de Cultura, Fabricio Valencia, fue presentada en el Congreso de la República este jueves 2 de octubre. La medida surgió luego de la reciente crisis en Machu Picchu, donde hubo bloqueos, disputas por la concesión de la ruta Hiram Bingham y advertencias de que la ciudadela podría perder su estatus como una de las siete maravillas del mundo.
La propuesta fue promovida por el congresista no agrupado Edward Málaga y es apoyada por las bancadas de Renovación Popular, Acción Popular, Perú Libre, Alianza Para el Progreso, entre otras.
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Uno de los principales argumentos en la moción de censura es lo que señalan como “la crítica situación de Machu Picchu” y el documento señala que este destino presenta sobrecarga de visitantes, colas interminables, denuncias de corrupción en la venta presencial de boletos y advertencias de la UNESCO sobre un posible ingreso de la ciudadela a la lista de “Patrimonio en Peligro”.
Según los congresistas que impulsan la moción, esta situación refleja la “inacción del ministro para garantizar una gestión eficiente y sostenible del principal atractivo cultural del país”.
Además, la moción de censura enumera una serie de deficiencias en su gestión. Por ejemplo, recuerdan que ya el 13 de junio acudió al Pleno del Congreso para responder tres mociones de interpelación en torno al recorte de aproximadamente 2400 kilómetros cuadrados del área intangible de la reserva arqueológica de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa. Consideran que dicha acción expuso a esta zona al avance de la minería ilegal.

También por “su incapacidad para realizar importantes tareas relacionadas a la gestión, defensa y conservación del patrimonio cultural”, la falta de recuperación y puesta en valor de la fortaleza de Kuélap, el Gran Pajatén, la protección de Caral, Chan Chan, entre otros.
Además lo cuestionan porque pese a los graves cuestionamientos a su gestión y “en abierto desafío a las interpelaciones congresales”, el ministro Valencia viajó a la 47° reunión del Patrimonio Mundial del 6 al 16 de julio, que se realizó en París.
“Las acciones y omisiones del ministro Valencia revelan su falta de idoneidad para continuar en el cargo sin causar graves afectaciones al interés nacional, a la imagen del Perú ante la comunidad internacional y a la institucionalidad del sector Cultura, haciendo así la necesaria la aplicación del mecanismo de control político, de censura, previsto en la Constitución”, indica el documento.














