Este último repunte inició en la tercera semana de agosto (semana epidemiológica 33), donde se reportaron 33.143 episodios de IRAS en el país. Una semana después, los casos llegaron a 35.857. La cantidad fue en aumento en los días posteriores y el pico ocurrió en la semana epidemiológica 36: 40.809 contagios confirmados.
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Las estadísticas del CDC demuestran que los casos de Covid-19 también tuvieron un aumento progresivo. Hubo 6 episodios en la semana epidemiológica 34. Siete días después, la cantidad subió a 13. La mayor cantidad de contagios en el último mes ocurrió en la semana epidemiológica 37 con 24 casos confirmados.
En el 2025, se ha registrado un total de 3.792 episodios de Covid-19.
Alerta por medicamentos adversos para los pacientes
De acuerdo con el Minsa, las IRAS son enfermedades que afectan parcial o totalmente el aparato respiratorio (nariz, garganta, tráquea, bronquios y pulmones). Son producidas por diferentes tipos de virus, bacterias u hongos. La influenza, neumonía, resfriado común y Covid-19 son algunas de las IRAS más conocidas.
Las IRAS, las enfermedades diarreicas y la malnutrición son la principal causa de muerte de menores de 5 años en países en desarrollo. Además, en los últimos años representan una importante causa de morbilidad y muerte de personas mayores de 60 años.
En medio del incremento de casos de IRAS descrito, Antonio Quispe, médico epidemiólogo, ha alertado una situación preocupante: prescripciones de medicamentos ineficaces contra patógenos y que pueden agudizar la situación de los pacientes.
“La falta de información clara ha abierto paso a una crisis de desinformación médica: se están prescribiendo antibióticos, corticoides y combinaciones de antiinflamatorios con antihistamínicos que no solo son ineficaces contra un virus, sino que pueden poner en riesgo la vida de los pacientes”, sostiene.
Quispe asegura que el Covid-19 y la mayoría de las infecciones respiratorias agudas son de origen viral. En ese sentido, mencionó que los antibióticos no curan los virus (solo son eficaces contra las infecciones bacterianas). “Usarlos indiscriminadamente solo genera resistencia bacteriana y deja sin efecto medicamentos que en verdad necesitamos contra infecciones graves», afirmó.
El especialista en epidemiología agrega que los corticoides administrados sin indicación precisa debilitan las defensas y aumentan el riesgo de complicaciones, sobre todo en niños y adultos mayores. “La combinación de antiinflamatorios, analgésicos y antibióticos puede provocar reacciones adversas serias, dañar hígado, riñones y estómago, y enmascarar síntomas que requieren atención. Este tipo de ‘combos’ terminan siendo un acto de barbarie médica: no tienen respaldo en la evidencia científica y ponen en riesgo la vida de miles de pacientes”, aseveró.
¿Quiénes son más vulnerables a contraer enfermedades respiratorias graves?
Eduardo Gotuzzo, médico infectólogo especialista en enfermedades tropicales y profesor de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, explicó a El Comercio que las poblaciones vulnerables son aquellos grupos con un riesgo significativamente mayor de desarrollar complicaciones serias.
En el caso de las enfermedades respiratorias, el principal grupo a tener en cuenta son los adultos de 65 años a más, ya que presentan un sistema inmunológico más debilitado, por ende, una mayor posibilidad de tener comorbilidades. En segundo lugar, se encuentran las personas con condiciones médicas preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad, hipertensión, insuficiencia renal o enfermedades pulmonares crónicas (EPOC).

“Las mujeres embarazadas, sobre todo, aquellas que se encuentran en el tercer trimestre, también tienen un alto riesgo de desarrollarlas. Básicamente, esto se debe a los cambios inmunológicos propios de la gestación, lo cual podría interferir en la respuesta del organismo ante estas infecciones. Igualmente, las personas con síndrome de Down o quienes presentan algún grado de lesión neurológica, así como también los pacientes con asma que usan corticoides, se posicionan dentro de estos grupos de riesgo”, declaró.
Por su parte, la doctora Tricia Bravo, especialista en enfermedades infecciosas de Cleveland Clinic, señaló que los pacientes inmunocomprometidos —como aquellos que siguen un tratamiento para el cáncer, los que han recibido trasplantes de órganos o que padecen de VIH/SIDA— son más propensos a desarrollar formas graves de estas enfermedades.
Otro grupo de riesgo son los niños menores de 2 años. Aunque el Covid-19 tiende a ser menos agresivo en esta población, los bebes y los infantes tienen un mayor riesgo de complicaciones respiratorias graves, como la neumonía.
¿Cuáles son las principales diferencias entre el COVID-19 y la neumonía?
El Covid-19 es una enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, un tipo de coronavirus que afecta al sistema respiratorio, pero también puede causar una serie de complicaciones en múltiples órganos del cuerpo. En cambio, Gotuzzo detalló que la neumonía puede ser causada por diferentes patógenos, como virus, hongos y, sobre todo, bacterias, como el neumococo o Streptococcus pneumoniae.
Según Bravo, los síntomas del Covid-19 y la neumonía pueden confundirse, porque ambas enfermedades afectan al sistema respiratorio y tienen síntomas similares, como fiebre, tos y dificultad para respirar. Sin embargo, el Covid-19 tiene una presentación más variada de síntomas, que incluye manifestaciones adicionales. Por ejemplo, pérdida del gusto y del olfato, dolor muscular, fatiga extrema, dolor de cabeza, y síntomas gastrointestinales (diarrea o náuseas).
En el caso de la neumonía, los principales síntomas son la tos con flema (esputo), escalofríos, fiebre alta, y dolor en el pecho, especialmente al respirar o toser. En particular, la tos con esputo es un signo distintivo de la neumonía bacteriana, mientras que la Covid-19 ocasiona tos seca en la mayoría de casos.














