Detrás de esta tendencia se encuentran tres factores clave: los fundamentos sólidos en la economía peruana, señales mixtas desde la Reserva Federal (FED) y un entorno global más optimista tras la suspensión temporal de tarifas entre Estados Unidos y la Unión Europea, según los analistas.
Déficit fiscal en Estados Unidos complica al dólar
Aunque en un inicio los mercados esperaban que el dólar perdiera valor por una política monetaria más laxa en Estados Unidos, lo cierto es que esa expectativa se ha moderado. “Hace tres semanas se esperaba hasta tres recortes de tasas por parte de la FED; hoy el mercado apuesta por uno o dos”, señaló Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital. En esa línea coincide César Huiman, analista senior en Renta4 Research, quien estima que los recortes podrían iniciar en septiembre, con un primer movimiento de 25 puntos básicos.
Sin embargo, lo que sí ha pesado más recientemente, según Velandia, es el fuerte deterioro del déficit fiscal que podría producirse si se aprueba la reforma fiscal propuesta por Trump, que sumaría unos US$4 billones adicionales de déficit en cinco años. Esta mayor vulnerabilidad fiscal ha debilitado al dólar globalmente y fortalecido a monedas emergentes y europeas.
Menores tensiones comerciales
El anuncio de una suspensión de tarifas hasta el 9 de julio entre Estados Unidos y la Unión Europea también ha ayudado a mejorar el ánimo de los mercados. Huiman explica que esta pausa “ha contribuido a mejorar el apetito por riesgo, beneficiando especialmente a monedas vinculadas al comercio global y a algunas emergentes como el sol peruano”.
Aunque el impacto directo en el tipo de cambio puede ser marginal, todos los analistas coinciden en que el contexto actual muestra señales de mayor estabilidad. “La disminución de las tensiones comerciales aumenta la confianza de los inversores y favorece el ingreso de capitales a economías emergentes”, señala Erick Valdez, de Sura Investments.
Un sol fuerte que espera el panorama electoral
Desde el frente local, el Perú mantiene fundamentos que respaldan a su moneda. “Tenemos términos de intercambio en máximos históricos y un precio del cobre alto, lo que da un colchón a nuestras cuentas externas”, destacó Velandia. También resaltó el rol del oro como activo refugio, que aporta estabilidad adicional a las cuentas externas del país en un contexto global de mayor aversión al riesgo. Además, la inflación se mantiene controlada dentro del rango del BCR.

Aun así, esta estabilidad no está garantizada. “A partir del segundo semestre, con el inicio del año preelectoral, podríamos ver más volatilidad”, advierte, Huiman quien añadió que la historia reciente muestra que ante la posibilidad de un candidato poco amigable con los mercados, el tipo de cambio puede oscilar entre S/ 3,62 y llegar a S/ 3,81, si el panorama político se complica.
Por su parte, Credicorp Capital proyecta que el dólar se moverá entre S/ 3,65 y S/ 3,75 en lo que queda del año.













