A través de la red social Truth, el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, anunció públicamente a Bernie Navarro como el próximo embajador de ese país en el Perú, destacándolo como “un líder muy respetado en finanzas inmobiliarias y recuperación económica”. Navarro tomaría la posta en Perú de Stephanie Syptak-Ramnath.
También lo describió como “un apasionado en la educación”, recordando cuando fue presidente del Consejo Directivo del Miami Dade College, la universidad más grande de EE.UU. E incidió en que cuenta con una licenciatura en Finanzas Internacionales en la Universidad de Miami, así como un posgrado en Gobierno en la Universidad de Harvard.
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“Su experiencia en finanzas, comercio, educación y relaciones EE.UU.- Perú le permitirán ser un firme defensor de los intereses de Estados Unidos en el Perú. ¡Felicitaciones, Bernie!”, indicó Trump.

Camino pendiente
Sin embargo, aún se trata de una propuesta a nivel del gobierno estadounidense, al menos formalmente. El exembajador de Perú en EE.UU., Carlos Pareja, explicó a este Diario que la Constitución norteamericana manda que estas propuestas pasen por el Senado, tal como incluso antiguamente regía en el Perú. Recordó, por ejemplo, la vez que el Senado peruano bloqueó el nombramiento de Javier Pérez de Cuellar como embajador en Brasil en 1981.
Como parte del procedimiento, explicó, se tendrá que poner en agenda en el Senado, llevar a cabo una audiencia pública y luego de ello efectuar una votación adoptar una decisión. Detalló que no hay plazos establecidos para esto, aunque con una estrecha mayoría del Partido Republicano en esta cámara, es posible que este sea un proceso un poco más célere.
Agregó que, si la propuesta es aprobada en el Senado, se ejecuta de manera inmediata. El Ejecutivo firma la resolución y el embajador designado puede llegar al país donde fue destacado –en este caso, el Perú- y entregar sus respectivas cartas credenciales al jefe del Estado.
En el caso de Syptak-Ramnath, entregó sus cartas credenciales en junio del año pasado a la presidenta Dina Boluarte en Palacio de Gobierno. En abril último, anunció su retorno a los EE.UU., según explicó, como parte del procedimiento estándar de designación de embajadores en una nueva administración.
Expectativas de la nueva propuesta
A opinión de Pareja, ha sido usual en los últimos años que los embajadores enviados al Perú por parte de EE.UU. sean de carrera; sin embargo, en este caso la nueva administración de Trump está optando por un embajador político.
“Hace muchos años que los embajadores han sido de carrera, pero en este caso el gobierno de Trump creo que está privilegiando nombrar embajadores políticos. En el Perú, tenemos una normativa que solamente el 20% de los embajadores pueden ser políticos, en EE.UU. no hay ninguna restricción”, comentó Pareja.
¿Cómo analizar la nueva propuesta de Trump en el Perú? A juicio de Pareja, dada la cercanía de Navarro con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, podría repercutir de manera positiva. “Porque quiere decir que va a tener una comunicación directa entre el embajador y el secretario de Estado. En ese sentido, creo que es positivo. Y esperemos que eso lleve las relaciones a un nivel más alto de lo que ya están”, comentó Pareja.
Por su parte, el internacionalista Francisco Belaunde comentó que Navarro no es un diplomático de carrera sino uno político, por lo que responderá directamente a las políticas de Trump con un enfoque muy distinto a la anterior embajadora de EE.UU. en Perú.
“No es un diplomático de carrera, es un republicano que seguramente está en la línea de Trump, entonces va a ser un embajador distinto a la anterior que fue nombrada por Joe Biden y que tenía una agenda, que incluso se plegó a estos reclamos por el tema de las ONG y todo lo demás. Es probable que este embajador no vaya a tomar ese tipo de reacciones”, refirió Belaunde en diálogo con este Diario.













