El día que empecé mi trabajo como CFO, el banco estaba trabajando en un bono en el mercado internacional. Yo nunca había participado en una transacción similar, y felizmente, tuve buenos profesores.
Primero: ¿qué es un bono? Es un instrumento financiero de deuda con el que un grupo de inversionistas otorga un préstamo a una empresa o gobierno. A cambio, el emisor del bono se compromete a pagar intereses periódicos, (cupones), y a devolver el capital principal en una fecha de vencimiento.
Segundo: ¿qué tipos de bonos hay? Los bonos tienen características y riesgos distintos. Los bonos del tesoro (de los gobiernos), los corporativos (de las empresas), los subordinados (con menor prioridad de pago), los ‘high-yield’ (alto riesgo y retorno), y los bonos a tasa fija y variable.
Tercero: ¿por qué en el mercado internacional? Para acceder a montos más grandes, al menos US$300 millones y plazos largos (entre 5 y 10 años). El ‘pool’ de inversionistas internacionales incluye empresas y fondos diversos de EE.UU., Canadá, Latam, Europa, Asia, Medio Oriente, entre otros.
Cuarto: ¿de qué depende la tasa? La tasa es lo que te va a costar el dinero. Para un bono en dólares, es la suma de la tasa del tesoro de EE.UU. (tasa libre de riesgo), un ‘spread’ por el riesgo del país del emisor, un ‘spread’ por el riesgo del propio emisor (depende del rating asignado), un ‘spread’ de subordinación (bonos subordinados) y una prima por ser un nuevo bono.
Emitir un bono es un proceso estructurado que empieza con la definición de la estrategia (monto, plazo, objetivo), selección de los asesores, preparación de la documentación (prospecto, estados financieros, material de marketing), aprobaciones formales (directorios, reguladores), ‘roadshow’ (reuniones con los inversionistas), decisión de salida al mercado y finalmente, el ‘pricing’.
Sin duda, el día del ‘pricing’ es el más divertido y emocionante del proceso. Se empieza temprano con una llamada para tomar la decisión de salir o no al mercado y para definir la estrategia y precio sugerido inicial (IPT, por sus siglas en inglés). Los bancos de inversión empiezan a recopilar las órdenes de los inversionistas y se va creando el ‘libro’ (la lista de órdenes con montos e indicaciones de precio).
A media mañana, y dependiendo del tamaño del libro, se hace un ajuste de precio (a la baja) para llegar a los niveles deseados. En ese momento, algunos inversionistas prefieren no participar de la transacción. Finalmente se distribuye el monto del bono entre los inversionistas interesados y se cierra la transacción. En los días siguientes se realiza el ‘settlement’ o pago del bono.
Las 5 horas de este día tienen una adrenalina sin igual. La construcción del libro es algo así como mirar los ‘likes’ de una nueva publicación en redes, y el ajuste final del precio (y su impacto en el libro) es un momento que genera alguna incertidumbre. Finalmente, a libro cerrado, bono emitido y todos contentos.













