Por Miguel Estrada, presidente del Capítulo de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros – CD Lima
El lamentable accidente que ha enlutado a varias familias ha puesto en discusión varios aspectos técnicos. Si se hace un listado cronológico, se tendría un error en el diseñado estructural, es decir malos cálculos de las dimensiones y características físicas de los elementos estructurales.
También error en la verificación municipal y entrega de la autorización para la construcción. Mal proceso, en donde el constructor no siguió lo indicado en los planos. Mala calidad de los materiales, los cuales o se adquirieron a menor precio y calidad, o el proveedor no cumplió con las especificaciones técnicas.
De igual manera, sobrecargas, debido a la acumulación o exceso de peso, y un mal programa de mantenimiento.
¿Qué hacer para que esto no ocurra? Mejorar el Reglamento de Inspecciones Técnicas de Seguridad en Edificaciones (ITSE) y colocar explícitamente que en el equipo de inspectores deben ser conformado por ingenieros de la especialidades de civil, eléctrica, sanitaria, seguridad y un arquitecto; mejorar la cartilla de verificación ITSE, donde se exija que esta deba ser exhaustiva en relación a los elementos estructurales que incluya aquellos de difícil acceso, como son los techos altos.
Para esto último se pueden usar nuevas tecnologías como las inspecciones por drones.














