La actual gestión ya igualó a la de Pedro Castillo con cuatro nombramientos en la jefatura de EsSalud (sin tomar en cuenta las encargaturas). El último cambio en la administración Boluarte se dio sin explicación alguna sacando a María Elena Aguilar, quien era la titular que mayor estabilidad registraba desde 2021, con más de 500 días en el cargo. Fuentes de EsSalud alegan que su salida se dio por fricciones internas con funcionarios colocados por el gobierno en puestos claves vinculados a compras.
Uno de los principales procesos en curso es la adquisición de 99 ambulancias, cuya licitación ha sido observada por la Dirección de Riesgos del Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado (OSCE). En un documento, remitido a EsSalud el 4 de febrero pasado, esta dirección advirtió que no se ha informado sobre la indagación de mercado que incluye la validación de cotizaciones, y que se debe mostrar el informe técnico que sustente la contratación bajo la modalidad “llave en mano”(para que las ambulancias vengan con el equipamiento completo en la entrega).
Humberto Beingolea, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores CAS a 728 que tiene a varios afiliados de EsSalud, explica que existen muchas denuncias sobre “compras a dedo” dentro del seguro social, tanto en equipamiento, medicamentos o hasta en los alimentos para los asegurados.
“También se tiene el caso de deudas sobrevaloradas a proveedores, como el caso de Aionia que se dio en el actual gobierno donde EsSalud permitió el pago de S/41 millones. Estamos hablando de una corrupción enquistada donde EsSalud se ha convertido, no en la caja chica, sino en la caja grande del gobierno”, acusó Beingolea.

El sindicalista advirtió que a EsSalud no solo se le perjudica desde su interna con la alta rotación y casos de corrupción, sino que existe un factor perjudicial externo que es la deuda que acumula por S/ 5.373 millones por falta de aportes, el cual proviene en un 59.5% del sector privado y en un 40.5% del propio Estado.

El Comercio recibió denuncias sobre la situación de esta población vulnerable en el país e investigó sobre cuáles son los principales retos que deben enfrentar a diario mientras viven con una enfermedad que no eligieron.
—Problema de fondo—
Fernando Cáceres, Director Ejecutivo de Síntesis Instituto, coincidió con Beingolea en la problemática de corrupción, pero señaló otra casuística referida a la de los proveedores que esperan pagos desde la pandemia y tiene una serie de problemas para cobrar pues, según distintas denuncias, gerentes o directores de EsSalud buscan beneficios adicionales para proceder con los respectivos pagos.

“Por eso es que hay una capa arriba de jefes de la entidad que cambian mucho, y abajo existe una burocracia enquistada que termina siendo la que manda en el día a día”, apuntó Cáceres.
El especialista indicó que, ante esta situación de crisis, el mayor afectado es el asegurado que no ve mejoras en la atención. Según refirió Cáceres, muchas personas están empezando a preferir el SIS antes que EsSalud por la situación inmanejable de este último.













