miércoles, febrero 18

Antes, si uno quería ir a un restaurante de Comandante Espinar tomabas la avenida Pardo y llegabas en cinco minutos. Ahora, por dar varias vueltas te demoras más de una hora. Los vecinos estamos incómodos porque el alcalde no concluye una obra y está haciendo otra”, dice Paola Pérez Godoy, presidenta de la Asociación Miraflores Vecinos en Acción en referencia al cierre del cruce de Pardo con Espinar que inició el 20 de febrero y terminará, según se anunció, el 12 de marzo.

Este cierre forma parte de la renovación total de Comandante Espinar que ejecuta la municipalidad de Miraflores desde el 6 de noviembre del año pasado. Según la comuna, la renovación de pistas de esta vía está al 94% y ya se habilitaron los cruces de las calles 2 de Mayo y Enrique Palacios y la avenida Angamos Oeste. La obra final será entregada a fines de abril.

Mientras se desarrollan obras viales en las avenidas Comandante Espinar y 28 de Julio, también se ejecutan trabajos de Sedapal en Bolognesi. Al mismo tiempo, la municipalidad distrital ha empezado trabajos de mantenimiento en los malecones.

José Zamora Sánchez, sub Gerente de Obras Públicas y Mantenimiento, explica a El Comercio que en ambos casos (Comandante Espinar y 28 de Julio) los trabajos se encuentran en la “última fase”, con reaperturas abril y marzo, respectivamente. A esto se suma que esta semana iniciaron labores de rehabilitación de pistas en las cuadras 7, 8, 9, 10 y 11 del Malecón de la Reserva y 1 y 2 del Malecón Armendáriz, durante los cuales se restringirá el tránsito vehicular por un mes por tramos.

¿Por qué hacerlo todo junto?

En los últimos 10 años, en algunos casos más, no ha habido mantenimiento integral de pistas y veredas en Miraflores. Es política de la actual gestión poder avanzar los trabajos. Ante todo pido las disculpas a los vecinos, sé que las obras generan dificultades y hacemos todos posibles para comunicar con avisos, puerta a puerta y en las redes sociales. Tratamos de llegar a todos, pero no ha llegado a todos los vecinos. La obra en 28 de Julio la terminamos en marzo. En 15 días aperturamos Comandante Espinar y solamente nos concentramos en la berma central y los adoquines de las bermas laterales”, dice.

Pero ahí no acaban las intervenciones, también se desarrollan obras en cinco cuadras de la avenida Bolognesi y en algunos cruces de 2 de Mayo. “Dentro de la política de la gestión de Carlos Canales es que, antes de una obra, llamamos a las empresas de servicio para que puedan intervenir. En Bolognesi está trabajando Sedapal para el cambio de redes, los trabajos durarán dos semanas. Miraflores es un distrito de más de 150 años y no ha habido un mantenimiento de sus tuberías”, indica el funcionario.

Después de la intervención en los malecones, se hará el mantenimiento en la Av. Enrique Palacios, la Av. Chacaltana y Los Pinos.

La queja de vecinos, sin embargo, es el desorden en distintos frentes. “Todos los vecinos esperan obras, el problema es la falta de coordinación. A fechas de fiestas teníamos las calles colapsadas y se sentía que la municipalidad quería cumplir una cuota de obras del año. Entrar y salir de Miraflores era un caos. Pero en el inicio de este año ha pasado lo mismo. Los planes de desvío no se cumplen, no hay orientación y mala comunicación con los vecinos”, añade el regidor de oposición Renato Otiniano.

Para el regidor Otiniano, una de las principales críticas es el diseño de la nueva avenida Comandante Espinar que reducirá los carriles en algunos tramos. Paola Pérez Godoy añade que en esta arteria también ha malestar por la afectación a los negocios. “Muchos comercios han cerrado. No se puede transitar ni peatonalmente porque está lleno de tierra y escombros. Hicieron una intervención en Cantuarias para rescatar las áreas verdes pero las plantas ya están secas. Sentimos que hay intervenciones que no son prioridad como debe ser la seguridad, e iluminación y mantenimiento”, dice la vecina a este Diario.

Consultado al respecto, el sugerente de obras aclaró que la avenida Comandante Espinar tendrá sectores diferenciados para garantizar su jerarquía de vía colectora. “No es que se reduzca a dos carriles toda la avenida, hay sectores como el cruce con Angamos donde son cuatro carriles, en las zonas de los colegios habrá un carril exclusivo para ellos. Hay zonas diferenciadas. Esto fue aprobado por la Municipalidad de Lima”, añade Zamora.

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